¿Error o intención? La explosión que dejó en ruinas viviendas en San Juan de Lurigancho y el temor que se extiende

21/11/2025 07:01 | 2 min de lectura

¿Error o intención? La explosión que dejó en ruinas viviendas en San Juan de Lurigancho y el temor que se extiende

Una explosión que ocurrió en la madrugada del viernes 21 de noviembre en San Juan de Lurigancho dejó varias viviendas dañadas y un ambiente de alarma entre los residentes. ¿Qué ocurrió exactamente esa noche? La detonación destruyó la fachada de tres casas en el sector A, grupo cinco, cercano al paradero cuatro de Huáscar, en medio del estado de emergencia que Lima y Callao enfrentan desde hace semanas.

Lo que sorprendió a muchos fue la magnitud del impacto: ventanas rotas, puertas metálicas dañadas y una estructura severamente afectada en la vivienda principal, una casa verde cuyo daño fue evidente. La onda expansiva alcanzó a otros inmuebles vecinos, causando también daños en sus ventanas y estructuras.

Pero no solo las casas quedaron dañadas. Varios vehículos estacionados en la zona también mostraron claros efectos del estallido, con vidrios reventados y abolladuras en sus carrocerías. El pánico no tardó en instalarse entre los vecinos, que temen que estos ataques puedan repetirse, sobre todo considerando los recientes casos de violencia y extorsión en la zona.

¿Quién fue el objetivo real? La vivienda atacada se encuentra en una zona donde pocos habitantansyon del día a día, ya que el propietario principal reside fuera de Lima. Solo ocasionalmente un familiar pernocta allí, lo que llevó a los investigadores a sospechar que los extorsionadores habrían cometido un error al elegir el blanco. Hasta ahora, esa hipótesis cobra fuerza, ya que no se han reportado llamadas ni mensajes de extorsión, a diferencia de lo que suele suceder en ataques similares en la misma área.

Las cámaras de seguridad jugaron un papel clave para entender qué sucedió en esa madrugada. Las grabaciones muestran el momento exacto de la explosión y el sonido que se escuchó a varios metros de distancia, datos que ahora contribuyen a la investigación policial.

La situación en San Juan de Lurigancho y otros distritos de Lima sigue siendo grave. El Gobierno extendió el estado de emergencia hasta el 21 de diciembre, en un esfuerzo por controlar la ola de violencia relacionada con la criminalidad organizada y ataques con explosivos. La actividad delictiva se ha centrado especialmente en viviendas y negocios asociados al sector textil, una actividad económica importante para muchas familias en la zona.

En las cercanías de la losa deportiva frente al grupo cinco, los habitantes han reportado al menos cinco explosiones en las últimas semanas, algunas seguidas de intentos de extorsión por parte de presuntos delincuentes que solicitaban pagos a cambio de protección. Sin embargo, tras el ataque de esa madrugada, los residentes confirmaron que no recibieron ninguna amenaza directa.

Mientras la policía allega recursos y realiza investigaciones para identificar a los responsables, la comunidad pide mayor presencia policial y acciones concretas para frenar esta ola de violencia. La incertidumbre y el temor siguen pesando en los corazones de las familias de San Juan de Lurigancho, que claman por una solución que vuelva a brindarles confianza y seguridad en su entorno.

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