El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que próximamente decidirá si aumenta el suministro de armas a Taiwán, luego de que el líder chino, Xi Jinping, le advirtiera contra nuevas ventas militares a la isla. Trump indicó que mantiene una buena relación con Xi y que la decisión será tomada en breve, tras una conversación telefónica del 4 de febrero en la que ambos líderes abordaron asuntos de la relación bilateral. En ese diálogo, Xi enfatizó la importancia del respeto mutuo y exigió a Washington cautela en las ventas de armas a Taiwán, que China considera parte de su territorio. "La cuestión de Taiwán es lo más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos... Estados Unidos debe manejar con cautela dichas ventas", expresó Xi, según informó la televisión estatal china. La tensión entre ambas naciones en torno a Taiwán se intensifica en un contexto donde el Partido Comunista chino no reconoce la independencia de la isla, pero mantiene que esta forma parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para su eventual unificación. Estados Unidos, por su parte, no reconoce oficialmente a Taiwán como Estado soberano, aunque su apoyo militar es el principal respaldo para la isla. En diciembre pasado, Estados Unidos autorizó ventas de armas a Taiwán por 11 mil millones de dólares, lo que fue respondido por China con maniobras militares y simulacros de bloqueo en sus principales puertos. La relación entre Washington y Beijing sigue marcada por la disputa en torno a Taiwán. El sábado, Wang Yi, principal diplomático chino, advirtió a Estados Unidos que evite actuar de manera provocadora en torno a la isla, advirtiendo que ello podría conducir a una confrontación directa. Durante la Conferencia de Seguridad en Múnich, Wang también acusó a Estados Unidos de buscar dividir a China a través de Taiwán y de cruzar las "líneas rojas" establecidas por Beijing. Taiwán ha incrementado su inversión en defensa en la última década, destinando miles de millones de dólares para modernizar sus Fuerzas Armadas, para fortalecer su disuasión frente a China. Sin embargo, enfrenta presiones desde Washington para ampliar aún más ese gasto. El presidente taiwanés, Lai Ching-te, propuso una inversión adicional de 40 mil millones de dólares en defensa en los próximos ocho años, aunque la iniciativa ha sido bloqueada varias veces por un parlamento controlado por la oposición. La semana pasada, decenas de legisladores estadounidenses pidieron que se levanten estos bloqueos. En una entrevista con AFP, Lai expresó su confianza en que el presupuesto será aprobado y que fortalecerá la capacidad defensiva de la isla en medio de las tensiones con Beijing.