Un estudio reciente indica que la mayoría de las mujeres en Estados Unidos siguen prefiriendo realizarse pruebas de detección del cáncer de cuello uterino con profesionales médicos en clínicas, en lugar de optar por autocomprobaciones en casa. La investigación, presentada en JAMA Network Open y basada en una encuesta realizada en 2024 a 2,300 mujeres de 21 a 65 años, revela que solo el 20% de las mujeres preferirían realizarse la prueba en casa. El estudio, realizado por científicos del Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas en Houston, destaca que el 61% de las encuestadas opta por acudir con un profesional, principalmente por motivos de privacidad, limitaciones de tiempo y miedo a la vergüenza.
El análisis señala que las mujeres negras muestran una menor predisposición (55% menos) a preferir las pruebas caseras en comparación con las mujeres blancas, aunque quienes han enfrentado prejuicios en atención médica están casi en doble de probabilidades de preferir las auto-muestras. La medida, aprobada en EE. UU. en 2025, permite a las mujeres recoger muestras en casa y enviarlas a un laboratorio, facilitando así el proceso y promoviendo su privacidad.
Según los investigadores, el bajo interés en las pruebas domiciliarias refleja la necesidad de mejorar las campañas de educación y promover la incorporación de las auto-muestras en las directrices oficiales de cribado. El Dr. Joël Fokom Domgue, del MD Anderson, recomienda que las organizaciones médicas consideren actualizar sus recomendaciones para incluir estas opciones, con el fin de reducir las desigualdades en el acceso a la detección temprana y fomentar una mayor participación de poblaciones vulnerables en las campañas preventivas.
Para más información sobre el cribado del cáncer de cuello uterino, el Instituto Nacional del Cáncer ofrece recursos especializados que ayudan a entender la importancia de la detección temprana y las opciones disponibles para las mujeres.