Un investigación publicada en la revista Nature revela que los tumores de pulmón manipulan circuitos neuronales vinculados al nervio vago para reducir la respuesta inmunitaria y favorecer su crecimiento. El estudio, llevado a cabo por equipos de la Universidad de Pensilvania y Yale, identifica que el adenocarcinoma pulmonar activa un eje sensorial-simpático, conectando neuronas sensoriales del nervio vago con regiones del cerebro y el sistema nervioso simpático, creando un microambiente hostil para las defensas del organismo.
El análisis, basado en modelos animales genéticamente modificados, señala que los tumores pulmonares tienen una inervación neuronal significativa, especialmente de neuronas sensoriales que expresan receptores como NPY2R, TRPV1 y UCHL1. La eliminación de estos subtipos neuronales en ratones redujo notablemente el desarrollo tumoral, mientras que en pacientes con tumores que expresan altos niveles de TUBB3, UCHL1 o TRPV1, la supervivencia fue menor.
La investigación explica que los tumores liberan factores neurotróficos, como el factor de crecimiento nervioso (NGF), que promueven el crecimiento de terminaciones nerviosas sensoriales dentro del tumor. Estas neuronas transmiten señales al cerebro, activando un circuito que incrementa la actividad del sistema nervioso simpático mediante el núcleo rostral ventrolateral de la médula (RVLM). Como resultado, se libera noradrenalina, que actúa sobre macrófagos alveolares a través de receptores adrenérgicos β2, induciendo un estado inmunosupresor.
Este proceso incrementa células inmunosupresoras, como macrófagos con enzimas ARG1 y disminuye la presencia de células T citotóxicas, debilitando la vigilancia inmunológica y favoreciendo el crecimiento tumoral. Los experimentos en animales mostraron que la desactivación de neuronas sensoriales o la inhibición de la señal adrenérgica β2 en macrófagos reduce significativamente el tamaño del tumor y mejora la supervivencia.
Asimismo, activar este eje con agonistas como el salbutamol favorece el crecimiento tumoral, incluso sin señales del nervio vago. La evidencia clínica en humanos indica que pacientes con firmas genéticas de alta actividad sensorial y simpática muestran peor pronóstico y menor infiltración de linfocitos T CD8, lo que sugiere que bloquear receptores β adrenérgicos podría ser una estrategia efectiva para potenciar la inmunidad en cáncer de pulmón.
Expertos destacan que estos hallazgos rehacen la relación entre el sistema nervioso periférico y el desarrollo del cáncer, revelando que ciertos tumores pueden secuestrar circuitos neuronales internos para evadir las defensas del organismo. La investigación propone que el circuito tumoral-cerebro representa una nueva diana para futuras inmunoterapias, y que futuras líneas de estudioExplorarán su presencia en otros órganos y tipos de cáncer, así como el desarrollo de fármacos específicos para bloquear la vía β2 adrenérgica en tratamientos oncológicos.