Un estudio realizado por la Universidad de Montreal confirma que la interacción activa con entornos naturales favorece significativamente la salud mental, especialmente en jóvenes. La investigación, liderada por el posdoctorante Corentin Montiel bajo supervisión de la profesora Isabelle Doré, analiza cómo el contacto con espacios verdes, como parques y bosques, y la práctica de ejercicio en ellos, impactan en el bienestar psicológico. La investigación, publicada en el Journal of Physical Activity and Health, revela que no basta con esporádicas exposiciones a la naturaleza para obtener beneficios: solo quienes perciben de manera intensiva los espacios verdes en su rutina diaria y durante la actividad física presentan mejoras estadísticamente significativas en su salud mental.