El expresidente boliviano Evo Morales, quien no podrá participar en las elecciones generales de este domingo y tiene una orden de arresto en su contra, aseguró que el voto nulo prevalecerá en los comicios en señal de rechazo a un proceso que calificó como «sin legitimidad».
Bolivia atraviesa una grave crisis económica, y 7.9 millones de habitantes están convocados a elegir entre ocho candidatos la sucesión del presidente Luis Arce y la renovación del Congreso, integrado por 166 legisladores.
“Esta votación va a demostrar que es una elección sin legitimidad”, declaró Morales tras emitir su voto en un caserío cercano a Lauca Eñe, en el centro del país, donde sus seguidores lo protegen constantemente para evitar su detención.
“Primera vez en la historia, si no hay fraude, el voto nulo será el más importante”, añadió el exmandatario de izquierda (2006-2019). Vestido con camisa blanca y sandalias, Morales, de 65 años, ejerció su derecho al voto mientras decenas de campesinos se tomaban de las manos formando un círculo de protección.
El área no contará con presencia policial en sus inmediaciones. Morales, primer presidente indígena de Bolivia, buscaba un cuarto mandato consecutivo, pero fue inhabilitado por el tribunal constitucional que prohíbe más de una reelección. Además, enfrenta una orden de captura por presunta trata de una menor, acusación que él niega.
“Esta vez iremos a votar, pero no a elegir”, afirmó Morales, quien se distanció del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) debido a su disputa con el presidente Luis Arce. Sin apoyo político ni candidatura oficial, promueve el voto nulo, aunque esta opción no tiene impacto en el conteo oficial, que solo considera votos válidos.
Los principales contendientes en la contienda presidencial son Samuel Doria Medina y Jorge Quiroga, ambos de derecha, quienes disputan la presidencia en un país de 11.3 millones de habitantes según las últimas encuestas.
Se prevé un balotaje entre ambos el 19 de octubre.