Stephany Vega, exasesora de alta dirección en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y cercana colaboradora del presidente interino José Jerí, confirmó que enfrenta una denuncia por lavado de activos relacionada con el incremento de su patrimonio. Sin embargo, negó haber recurrido a la figura de colaboración eficaz, asegurando que no ha cometido delitos y que permanecerá en el país para evitar especulaciones. Vega dio estas declaraciones durante su primera entrevista tras abandonar su cargo, en el programa Beto a Saber de Willax.
Según explicó, su renuncia obedeció a motivos profesionales y familiares, y aseguró que no hubo encuentros irregulares en el despacho de Jerí ni en la oficina presidencial, que asumió tras la vacancia de Dina Boluarte. Vega atribuyó la sospecha que enfrenta a un reporte de televisión a rumores internos y aclaró que las operaciones realizadas, como la compra de un departamento valuado en 120,000 dólares y vehículos de las marcas Audi y BMW, pueden ser justificadas con sus ingresos provenientes de su AFP y un préstamo familiar de 10,000 dólares.
Respecto a los bienes adquiridos, Vega explicó que el BMW fue comprado tras vender un Audi y que el bar en Miraflores, incluido entre sus propiedades, fue un emprendimiento conjunto con dos jóvenes de 18 años, hijas de un amigo con experiencia en la industria de bares y restaurantes. La abogada también enfrentó cuestionamientos por su participación en una fiesta clandestina en 2022 junto al entonces congresista Jerí, en la que se incumplieron las medidas sanitarias vigentes en ese momento.
La denuncia por lavado de activos se basa en la utilización de recursos provenientes de sus propiedades y operaciones financieras, que Vega asegura poder justificar con ingresos y préstamos familiares. La situación legal de Vega ocurre en un contexto político tenso, con una serie de mociones de censura en el Congreso para destituir a Jerí y posibles cambios presidenciales, en medio de investigaciones de la Fiscalía por tráfico de influencias relacionadas con reuniones con empresarios chinos contratistas del Estado. Solo el fujimorismo mantiene apoyo abierto al liderato de Jerí en medio de estas controversias.