La función del sistema digestivo suele rodearse de mitos y tabúes, generando preocupaciones infundadas sobre cuándo y con qué frecuencia es saludable evacuar. La gastroenteróloga Xiao Jing Iris Wang, de Mayo Clinic, explicó en el pódcast Health Matters que no existe una frecuencia universalmente normal para la evacuación intestinal, ya que esta varía considerablemente entre las personas.
Según Wang, la idea de que se debe ir al baño una vez al día a la misma hora no es válida para todos. Lo importante es que el patrón sea regular para cada individuo, ya que las heces están compuestas por restos de alimentos no absorbidos, enzimas, moco y bacterias, lo que permite la producción de evacuaciones incluso sin una ingesta constante de alimentos.
Respecto a los signos de una evacuación saludable, la especialista señala que los colores de las heces aptos son todos menos el rojo brillante, negro como alquitrán o blanco grisáceo, que pueden ser señal de alarma. La forma y la consistencia también son relevantes: las heces deben ser suaves, formadas y fáciles de evacuar sin esfuerzo, y tras ello, sentirse un vaciamiento completo.
Las heces fragmentadas, duras o en forma de pequeñas bolitas pueden indicar deficiencia de agua o fibra en la dieta. Wang destacó que evacuar cada dos días o incluso dos veces por semana es normal si ese ha sido el patrón habitual del paciente. Sin embargo, cambios bruscos en la frecuencia —como evacuar menos de tres veces por semana o más de tres veces al día— deben motivar una consulta médica.
Factores como el estrés, los viajes, la deshidratación y la ingesta baja en fibra son causas frecuentes de estreñimiento. Wang explicó que ambientes como los aeropuertos favorecen este problema debido a la alteración de rutina, el ambiente seco y la reducción de líquidos, además de que disfunciones del suelo pélvico pueden dificultar la evacuación.
Para prevenir y aliviar el estreñimiento, recomendó mantener una correcta hidratación, usando como referencia el color de la orina, que debe ser amarillo claro. También sugirió incorporar frutas como kiwis o ciruelas, que son tan efectivas como los suplementos de fibra.
En casos de impactación fecal, los enemas pueden ser útiles y actúan en 20 a 30 minutos, pero su uso debe ser ocasional y con precaución. Wang aconseja evitar el esfuerzo excesivo durante la evacuación, promoviendo técnicas como respirar profundo, relajar músculos del suelo pélvico y usar un reposapiés que facilite un ángulo anatómico favorable.
La especialista aclaró que no es necesario un tipo específico de reposapiés, solo un banco pequeño o incluso dos, en casos de inodoros altos. Además, sugirió no permanecer más de 20 o 30 minutos sentado en el inodoro; si no se logra evacuar, es mejor levantarse, moverse y esperar otra señal del cuerpo para prevenir hemorroides.
Sobre el olor de las heces, Wang indicó que generalmente no indica un problema de salud y que depende de la dieta. Solo en casos específicos, como infecciones o presencia de sangre, puede adquirir relevancia clínica.
Respecto a la diarrea, recomendó remedios caseros sencillos, como té con menta o suplementos de metilcelulosa, y enfatizó que si se acompaña de sangre, deshidratación o dificultad para rehidratarse, es fundamental acudir al médico. La mayoría de los episodios de diarrea tienen origen infeccioso y tienden a resolverse por sí solos.
Finalmente, resaltó la importancia de educar desde la infancia sobre el correcto funcionamiento intestinal para eliminar tabúes, favorecer hábitos saludables y mantener el bienestar digestivo a lo largo de la vida.