Cada vez más altos ejecutivos en México y en el mundo enfrentan la insostenibilidad de sus cargos, considerando la renuncia debido al agotamiento y la falta de alineación con sus capacidades y objetivos. Datos de Deloitte indican que cerca del 70% de los líderes senior evalúan dejar sus puestos por motivos de bienestar, mientras que Gartner revela que más de la mitad planea abandonar sus funciones en los próximos dos años, con un cuarto de ellos considerando hacerlo en los próximos seis meses. La pérdida de estos líderes afecta la continuidad, el conocimiento institucional y la estabilidad cultural de las organizaciones.
Para abordar este desafío, expertos en coaching ejecutivo proponen la creación de un plan personal de permanencia, una estrategia que permite a los líderes realinear sus roles con sus fortalezas, valores y energía, evitando decisiones drásticas como la renuncia. Este proceso, que puede compartirse con colegas y partes interesadas, consta de tres pasos principales.
El primer paso consiste en comprender en qué realmente consiste el puesto. Muchas posiciones ejecutivas fueron diseñadas en épocas previas y todavía reflejan normas obsoletas, como la resistencia al estrés constante y el individualismo extremo. Los líderes deben hacerse preguntas clave como: ¿Cuál es el problema más importante que debo resolver? ¿Por qué es relevante y para quién? Si reimaginara mi rol desde cero, ¿cómo sería?
El segundo paso implica realizar un inventario interno, identificando qué aspectos del trabajo les apasionan, qué fortalezas poseen y qué áreas les dan energía. Preguntas como: ¿Qué tan importante es para mí el problema que resuelvo? ¿Cuál es mi propuesta única para abordarlo? ¿Qué me motiva en mi día a día? permiten a los líderes entender qué elementos de su trabajo alinean con sus valores y cuáles generan conflicto.
Finalmente, desarrollar un plan de acción que incluya pasos claros, tales como: ¿Qué aspectos quiero mantener, dejar ir o cambiar en mi rol? Este ejercicio puede revelar que solo pequeños ajustes o redefiniciones en ciertas áreas pueden hacer la diferencia y prolongar la permanencia en la posición.
Expertos en gestión de talento y liderazgo aseguran que perder a líderes con experiencia puede ser perjudicial para las organizaciones, especialmente en un entorno donde las estructuras y demandas laborales están en constante cambio. La clave está en ofrecer opciones y estrategias que permitan a los ejecutivos mantenerse en sus cargos sin sacrificar su bienestar ni su desempeño.