La exposición 'Fake! Early Photo Collages and Photomontages' en el Rijksmuseum de Ámsterdam revela que la manipulación de imágenes tiene raíces tan antiguas como la fotografía misma. Abierta desde el 6 de febrero hasta el 25 de mayo, la muestra exhibe más de 50 fotografías históricas, creadas entre 1860 y 1940, que ilustran cómo artistas y fotógrafos emplearon técnicas manuales para alterar la realidad y generar ilusiones visuales sorprendentes.
El recorrido, dirigido por el curador Hans Rooseboom, destaca que, décadas antes del auge de la inteligencia artificial, las técnicas de collage y fotomontaje permitían crear imágenes que desdibujaban la línea entre lo auténtico y lo manipulado. La exposición subraya que estas prácticas sirvieron tanto para generar humor y fantasía como para influir en la opinión pública y realizar críticas sociales.
Las técnicas tradicionales empleadas incluían tijeras, pegamento, exposición múltiple y retoques sobre negativos, permitiendo a los artistas reinventar escenas e inventar mundos imaginarios. La diferencia entre collage y fotomontaje radica en que el primero une manualmente recortes de distintas imágenes, mientras que el segundo combina varias fotografías para crear una nueva imagen impresa mediante una toma adicional.
Entre las obras expuestas, destacan postales y creaciones de empresas como Martin Post Card Company y Olson Photograph Company, famosas en el siglo XX por su humor y surrealismo. Ejemplos incluyen escenas con cabezas gigantes, parejas flotando sobre Hamburgo o autos en vuelo sobre parques de Nueva York, que reflejan el interés por el engaño visual y la cultura del asombro.
La exposición también presenta trabajos de John Heartfield, pionero del fotomontaje político, quien en los años 30 utilizó esta técnica para denunciar los mensajes del régimen nazi y Adolf Hitler, transformando la fotografía en una herramienta crítica y subversiva mucho antes de la era digital.
Localizada en el corazón de Ámsterdam, en la icónica plaza Museumplein, el Rijksmuseum alberga una de las colecciones más completas del arte neerlandés, que incluye obras maestras como 'La ronda de noche' de Rembrandt, 'La lechera' de Vermeer y autorretratos de Van Gogh, además de arte asiático, cerámica de Delft y una de las bibliotecas más hermosas del mundo.
El museo se ha destacado por su capacidad para combinar colecciones de gran valor con proyectos innovadores, como la restauración de 'La ronda de noche' en una operación que invita al público a presenciar el proceso.
La exposición 'Fake!' demuestra que recursos tradicionales como el collage y el fotomontaje sirvieron no solo para entretener sino también para realizar críticas sociales y políticas. Algunas imágenes buscan provocar risa, mientras otras invitan a la reflexión sobre la percepción y la confianza en la imagen.
En la actualidad, donde la inteligencia artificial permite crear imágenes digitales altamente realistas, esta muestra recuerda que la historia de la manipulación visual es larga y compleja. El valor radica en comprender que el juego entre realidad y ficción siempre ha sido parte de la cultura visual, ofreciendo perspectivas para entender los desafíos actuales en la verificación de la autenticidad.
El Rijksmuseum reafirma, con esta exposición, su papel como escenario de diálogo entre historia, arte y cultura, invitando a los visitantes a explorar cómo la creatividad y la crítica han moldeado la percepción visual a lo largo de los siglos.