El 14 de febrero de 2026, un ataque armado en las inmediaciones del bar Sala de Despecho en Puebla dejó tres personas muertas y cinco heridas, entre ellas Joaquín Wirth García, arquitecto recién llegado de España, quien fue la primera víctima identificada. La familia de Wirth denunció que las versiones que sugieren que él fue el objetivo del ataque no corresponden con la realidad y aclaró que se trató, según su perspectiva, de una confusión relacionada con una camioneta en la que viajaban los jóvenes.
En una entrevista con la periodista Adela Micha, la madre de Joaquín expresó su rechazo a las especulaciones y defendió el carácter y la vida del joven. Afirmó que Wirth residió durante siete años en Barcelona, era un buen ser humano, sin problemas con nadie, apreciado y sin vínculos con actividades delictivas. La madre explicó que Joaquín regresó a México hace aproximadamente cuatro meses para trabajar en Tlaxcala junto a su padre y que viajaba regularmente a Puebla para estar con su familia.
Según relató la madre, la noche del ataque, su hijo le informó que celebraría el cumpleaños de una amiga y que una camioneta, propiedad de uno de los padres del grupo, los recogería. Justo cuando estaban a punto de subir al vehículo, sujetos en motocicleta abrieron fuego contra ellos, lo que llevó a la familia a sospechar que la agresión pudo haber sido una confusión, posiblemente relacionada con la camioneta.
Las autoridades locales continúan con las investigaciones y han detenido a cuatro presuntos responsables, entre ellos un menor de edad. La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla ha aclarado que ninguno de los implicados tenía antecedentes penales o vínculos delictivos conocidos. El caso ha provocado movilizaciones sociales y demandas de justicia en la comunidad y en instituciones educativas de la región, en reconocimiento a las vidas jóvenes perdidas por un acto violento que conmocionó a Puebla.