La familia de Luna Álvarez Debali, quien falleció hace dos años tras consumir éxtasis en un boliche de Palermo, reclama a la justicia una investigación más profunda y responsabilidades concretas en el caso. Luna, una joven de 21 años originaria de Daireaux, visitaba Argentina desde España cuando ocurrió el incidente el 10 de febrero de 2024 en el local llamado 'Under Club', ubicado en las calles Bompland y Niceto Vega.
Según informó el abogado de la familia, Alejandro Vecchi, la causa judicial cuenta con un sólido bloque documental que evidencia el ingreso, permanencia prolongada y consumo de sustancias ilícitas dentro del establecimiento, además de la presencia de drogas en la autopsia, en particular MDMA (éxtasis), que fue la causa de muerte.
Testigos, personal del local e informes de la Policía Federal Argentina indican que la venta de drogas dentro del boliche era una práctica habitual, lo que fue corroborado por allanamientos realizados por la policía porteña. Sin embargo, el juez a cargo autorizó el ingreso, pero aún no se logró la sanción efectiva a los responsables. La investigación también determinó que, cuando Luna se descompensó, hubo un retraso en la asistencia y un manejo improvisado de la situación, lo que agravó su estado.
Vecchi remarcó que la causa apunta a una organización dedicada a la venta de drogas en eventos masivos, con ánimo de lucro, que operaba dentro del boliche, y que la muerte de Luna no fue un hecho aislado sino consecuencia de una estructura delictiva en ese lugar. La denuncia penal contempla delitos de homicidio culposo agravado, abandono de persona y omisión de auxilio, responsabilizando a los organizadores y propietarios del establecimiento.
El abogado criticó la falta de acciones concretas en la política criminal respecto a estos locales, señalando que, pese a la normativa que obliga al decomiso y cierre de sitios donde se venden drogas, en la práctica nunca se aplican esas medidas, lo que perpetúa la impunidad y el riesgo para los asistentes.
La familia de Luna, que fue reconocida como querellante en la causa un año después del incidente, exige que se amplíen las imputaciones y que se tomen acciones reales para sancionar a todos los responsables. La víctima, que fue retirada del local sin la debida asistencia cuando estuvo en mal estado, dejó una profunda denuncia sobre la continua tolerancia y complicidad en la actividad ilegal en estos establecimientos nocturnos en la Ciudad de Buenos Aires.