El expresidente del Gobierno español, Felipe González, confirmó que votará en blanco en las próximas elecciones generales debido a su percepción de falta de autocrítica en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la ausencia de un proyecto sólido en el Partido Popular (PP). González realizó estas declaraciones durante un desayuno informativo en el Ateneo de Madrid, donde criticó la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez tras los malos resultados en las recientes elecciones autonómicas en Aragón y Extremadura.
González expresó que el PSOE actual no le representa y que no apoyará a ningún otro partido, justificando su postura en una convicción personal. Además, afirmó que no tiene intención de hacer campaña por el voto en blanco, pues considera que su decisión es una forma de expresar su desacuerdo con los candidatos actuales del partido.
El expresidente atribuyó el crecimiento de Vox a fallos en la gestión de los servicios públicos y en la política de vivienda, señalando que mejorar estos ámbitos sería clave para frenar al partido de ultraderecha y atender demandas sociales reales. González criticó el rumbo del PP, acusando al partido de carecer de un proyecto propio y limitarse a intentar desplazar a Pedro Sánchez del Gobierno.
González también reiteró su rechazo a pactos con partidos como Vox y Bildu, considerando contradictorios valores esenciales del socialismo. Frente a ello, destacó que no pactaría con Vox y, en particular, que el PSOE debería evitar alianzas con Bildu, algo que a su juicio, hace el actual gobierno. Con estas declaraciones, el exmandatario refuerza su postura de oposición al liderazgo actual del PSOE y al contexto político vigente en España.