La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) continúa investigación y rastreo para localizar a Verónica Aguilar Ramírez, de 31 años, y sus cuatro hijos, desaparecidos desde el 19 de enero en la colonia Guadalupana Primera Sección, en Valle de Chalco. Hasta el momento, las autoridades no han descartado ninguna línea de investigación. Familiarmente, Verónica salió de su domicilio sin pertenencias y sin comunicarse, lo que generó preocupación, ya que siempre mantuvo contacto con sus seres queridos, especialmente para velar por el bienestar de sus hijos, de edades 7, 6, 3 y 2 años. La madre de la joven, Dora Aguilar, informó que días antes de su desaparición, Verónica le mencionó haber conocido a través de redes sociales a un hombre que le ofreció ayuda tras ser víctima de violencia doméstica; sin embargo, se desconoce la identidad de esa persona. Asimismo, el padre de los menores, Miguel Mora, señaló que el contacto en línea pudo haber influido en la decisión de Verónica de alejarse, ya que mantenían una relación en la que buscaban una nueva oportunidad como pareja. La familia informó también que los perfiles en redes sociales de Verónica fueron eliminados tras su desaparición, lo que incrementa las preocupaciones sobre su integridad y la de sus hijos. La FGJEM ha establecido diligencias en su vivienda para reconstruir sus últimos movimientos y recopilar información, además de localizar indicios del uso de su celular en diferentes puntos del país. La Fiscalía trabaja en análisis de datos, entrevistas y en coordinación con instituciones federales y estatales para ampliar las tareas de búsqueda. La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México solicitó a la ciudadanía aportar información a través de los números 800 509 09 27 y 800 216 03 61, disponibles las 24 horas, para facilitar la pronta localización de Verónica y sus hijos, identificados como Fátima Abigail, Gerardo Said, Ángel Samuel y Clara Noemí Mora Aguilar. La familia insistió en el esfuerzo conjunto para hallar a los menores y devolverlos sanos y salvos a casa, en un caso que permanece en investigación y que ocupa la prioridad de las autoridades.