Fitch Ratings alertó que la elevación de los aranceles de EE. UU. al aluminio y acero, de 25% a 50%, incrementará los precios internos y reducirá los márgenes de fabricantes y consumidores, afectando especialmente a productores nacionales que usan estos metales como materia prima. La agencia anticipa una posible redistribución en la industria hacia mercados menos protegidos, generando mayor volatilidad y disparidades regionales en precios. La firma señaló que los productores en Canadá, México y Europa serán los más perjudicados. La decisión, firmada por Donald Trump, entrará en vigor el 4 de junio. El gobierno mexicano criticó la medida y buscará diálogo para obtener una exención. Datos de Canacero indican que el 76% de las exportaciones mexicanas de acero van a EE. UU., y México importa el 32.5% de productos terminados. Fitch recordó que, desde el anuncio inicial en enero, el precio de la bobina laminada en caliente subió 37%, y la incertidumbre por los aranceles llevó a una reducción en las pronósticos de consumo de acero en Europa. La calificadora concluyó que estos aranceles probablemente aumentarán aún más los precios internos del aluminio.