La industria de fondos comunes de inversión en Argentina cerró 2025 con un crecimiento de activos bajo administración que supera los 85 billones de pesos, evidenciando una recuperación positiva en términos reales pese a la incertidumbre económica y financiera que prevalece tanto a nivel local como internacional. Durante este año, la reconfiguración del perfil de inversión fue marcada por una caída en el interés por fondos de riesgo de mercado, especialmente los soberanos, llevando a los inversores a priorizar la liquidez, principalmente en dólares.
Al cierre del año, la cartera de fondos alcanzó los 77 billones de pesos, con un incremento impulsado exclusivamente por la rentabilidad de los activos, dado que los flujos netos fueron prácticamente neutros respecto a años anteriores. Mientras que los fondos en pesos enfrentaron rescates por aproximadamente 7,5 billones de pesos, los fondos en dólares experimentaron un aumento cercano a los 6,9 billones, favorecidos por el fin del cepo y un renovado apetito por inversiones en moneda extranjera.
El análisis por categorías revela que el segmento Money Market, en especial los fondos de liquidez inmediata, concentró gran parte de estos movimientos. En fondos en dólares, tanto los fondos de renta fija en esa moneda como los fondos Latinoamérica, mostraron flujos positivos, permitiendo compensar las salidas en fondos en pesos, que prevalecieron en la mayoría de las categorías.
En términos de rentabilidad, la mayoría de los fondos lograron rendimientos positivos en términos reales, aunque moderados en comparación con 2024. Los fondos en pesos con mejor desempeño fueron los vinculados a CER, que subieron un 40% en promedio, por encima del 31% de subbenchmark. Entre los fondos en dólares, los de retorno total alcanzaron retornos cercanos al 11%, seguidos por los fondos de renta fija en dólares, con un 9%, y los fondos LatAm, con un 5%.
El sector también experimentó cambios en su estructura. A diciembre de 2025, operaban 55 sociedades gerentes, distribuidas en 18 bancarias y 38 independientes, estas últimas creciendo en participación gracias a estrategias en dólares y productos más sofisticados dirigidos a inversores calificados. La concentración del patrimonio en manos de las administradoras bancarias se mantiene en aproximadamente el 59%, aunque las independientes ganan terreno.
El año estuvo marcado por varias fusiones entre administradoras, una tendencia que probablemente continúe en 2026, fortaleciendo un mercado que también ha visto un incremento en la participación de personas físicas, que pasaron del 6% en 2020 al 17% en 2025 en el patrimonio gestionado. La mayoría del patrimonio sigue en manos de personas jurídicas, donde los agentes de colocación y distribución integral ocupan un 29% del total.
De cara a 2026, el comportamiento de la industria dependerá en gran medida de la evolución del entorno macroeconómico, tanto en Argentina como internacional. Factores como una gestión activa, la reactivación económica y nuevas reformas serán claves para sostener el crecimiento. Por otro lado, posibles shocks externos o incertidumbres en el riesgo país seguirán demandando estrategias dinámicas y rápidas en la gestión de fondos, consolidando a los fondos como instrumentos esenciales para la inversión en un contexto de alta volatilidad.