¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando un movimiento juvenil planea una manifestación y no logra reunir a suficientes personas? El 20 de noviembre de 2025 en la Ciudad de México, esa duda se hizo presente durante la segunda convocatoria de la llamada 'Generación Z'.
A solo unos minutos de las 11:00 de la mañana, la movilización prometía recorrer calles principales y llegar a la emblemática plancha del Zócalo. Pero la realidad fue otra: la participación fue escasa.
Desde las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), uno de los puntos de encuentro, solo unos 70 estudiantes se congregaron en la Biblioteca Central. ¿Qué ocurrió con la convocatoria que convocaba entre las 09:00 y las 11:00 horas? La baja afluencia se percibió claramente. La marcha, que partió desde el Ángel de la Independencia, contó con la presencia de pocos asistentes, principalmente medios y testigos, generando una escena de poca intensidad.
Mientras tanto, en la Plaza de la Constitución, el desfile cívico-militar por el 115 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana transcurría sin incidentes, con participación normal en medio de un ambiente completamente distinto.
¿Y en las calles del Centro Histórico? Algunos usuarios en redes sociales reportaron la presencia de elementos de la Guardia Nacional. Aunque en las imágenes se ve un convoy y muchas personas caminando, todavía no hay confirmaciones sobre si esos civiles son miembros de las fuerzas federales.
Por su parte, Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM, se deslindó de la marcha. En una visita al Senado por el Día de la Filosofía, aseguró que la universidad no reconoce oficialmente ese llamado, señalando que la convocatoria presenta varias irregularidades, como el uso equivocado del nombre 'Universidad Autónoma de México', que ya no emplea desde hace años.
Lomelí también cuestionó los mensajes en redes sociales, donde se difunde un horario amplio de 9:00 a 14:00 horas, sin precisar si se trata de una concentración o de una marcha. Además, expresó dudas sobre quién está realmente detrás del movimiento, sugiriendo que podrían no ser solo estudiantes universitarios, sino otros actores desde fuera.
Finalmente, el rector exigió esclarecer las detenciones ocurridas durante la primera marcha, celebrada el 15 de noviembre, y pidió que se investigue si las personas arrestadas, algunas que no participaron en actos violentos, deben ser responsabilizadas o si dichas acciones tuvieron motivaciones distintas.