La Generación Z en Estados Unidos está rompiendo con la idea tradicional de que una carrera universitaria es la única vía para alcanzar el éxito profesional. Cada vez más jóvenes eligen empleos manuales y oficios especializados, dejando de lado la educación superior y el sector tecnológico, motivados por la búsqueda de estabilidad, mejores ingresos y satisfacción personal en un mercado laboral en transformación.
La percepción de que la universidad es el camino principal hacia un futuro prometedor está perdiendo fuerza entre los jóvenes estadounidenses. Muchos de ellos optan por profesiones consideradas tradicionalmente como 'de cuello azul', como plomería, electricidad o mecánica, alentados por las oportunidades concretas y la percepción de mayor seguridad laboral que ofrecen estos rubros.
Ejemplos como el de Crist Morillon ilustran este cambio de mentalidad. A los 16 años, tras trabajar en un taller automotriz en Arizona, decidió abandonar la universidad para formarse como técnica en mecánica en el Instituto Técnico Universal en Avondale, logrando una beca de USD 15,000. Se graduó en 2017, consiguió empleo en Tesla, y actualmente gana USD 78,000 anuales y ha comprado su propia vivienda, demostrando que caminos alternativos a la educación superior pueden ser igualmente exitosos.
Otra prueba de esta tendencia es Ryan Daniels, quien empezó a trabajar a los 16 años en Wellington, Florida, en tareas relacionadas con persianas antihuracanes. Lo que inició como un trabajo de verano se convirtió en su negocio propio, RHI Pressure Washing, que en 2023 generó cerca de USD 250,000. Gracias a la gestión eficiente, Daniels hoy aspira a retirarse parcialmente antes de los 30 años, con ahorros de USD 400,000.
Muchos jóvenes de la Generación Z comienzan sus estudios universitarios por presiones familiares o sociales, pero abandonan las carreras si no encuentran un propósito claro. Como ejemplo, Daniels relata: "Nunca me apasionó ir a la universidad; simplemente cumplía con lo que los adultos esperaban de mí". Luego de dejar la universidad, se enfocó en expandir su negocio y diversificar servicios, logrando un equilibrio entre trabajo y vida, y proyectando un retiro anticipado.
La preferencia por empleos manuales responde a que estos trabajos ofrecen ingresos competitivos, seguridad en el empleo y autonomía. En un contexto donde las carreras tradicionales no garantizan el mismo retorno económico, muchos jóvenes encuentran en estos oficios una vía viable para alcanzar estabilidad económica y crecimiento personal.
La transformación del panorama laboral en EE. UU. refleja cómo la Generación Z opta por caminos no convencionales, priorizando su bienestar y satisfacción profesional sobre la obtención de títulos académicos o carreras tecnológicas, adaptándose a las nuevas realidades del mercado laboral.