El proceso de diálogo entre el Gobierno de Colombia y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), conocido como Clan del Golfo, fue oficialmente reactivado después de varias semanas de incertidumbre, según lo informó una comunicación conjunta del Espacio de Conversación Sociojurídica publicada el 17 de febrero de 2026. La reapertura del proceso ocurrió tras la suspensión temporal anunciada a principios de febrero, motivada por un conflicto derivado de la reunión entre el presidente Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump en Washington.
De acuerdo con el comunicado, fechado en Bogotá, el pasado 9 de febrero se realizó una mesa de trabajo en la capital colombiana con la participación del Grupo de Países Mediadores —compuesto por Qatar, España, Noruega y Suiza— y el apoyo de la Misión de Naciones Unidas en Colombia (Mapp/OEA) y la Conferencia Episcopal. La reunión se desarrolló en un ambiente constructivo y permitió reafirmar compromisos en favor de la paz, con énfasis en la desmovilización del Clan del Golfo y la estabilización en los territorios afectados.
Este anuncio contrasta con la decisión del Estado Mayor Conjunto del EGC, que en la primera semana de febrero ordenó retirarse de la mesa de diálogo, citando la necesidad de aclarar versiones relacionadas con una supuesta entrega de nombres de presuntos capos del narcotráfico por parte del presidente Petro a Estados Unidos. La controversia se intensificó tras la reunión de Petro con Trump, centrada en seguridad y lucha contra el narcotráfico, y fue difundida por el grupo armado a través de redes sociales, generando dudas sobre la continuidad del proceso.
El EGC manifestó que, si se confirmaran dichos compromisos, esto constituiría una violación a los acuerdos firmados en Doha en el marco del Espacio de Conversación Sociojurídica. La suspensión también coincidió con la muerte de José Gonzalo Sánchez, alias ‘Gonzalito’, ocurrida el 1 de febrero en Tierralta, Córdoba, en hechos que todavía son investigados.
No obstante, la comunicación conjunta puntualiza que la situación de suspensión fue superada y que el proceso de diálogo continúa avanzando en línea con los compromisos asumidos. Aunque no se especifican detalles sobre los acuerdos alcanzados en la sesión más reciente, se asegura que las decisiones tomadas permitirán progresar en beneficio de las comunidades y del país.
El enfoque principal del espacio sigue siendo la desmovilización del Clan del Golfo y la promoción de la paz en las regiones donde la organización tiene presencia, como Córdoba, Antioquia, Chocó y Urabá. Además, se destaca el papel de los países mediadores y organismos acompañantes, cuya participación ha sido crucial para mantener el diálogo en medio de las tensiones políticas y militares.
La reactivación de las conversaciones ocurre en un contexto complejo para la política de ‘paz total’ del Gobierno Petro, que ha enfrentado múltiples desafíos con actores armados. La recuperación del proceso con el Clan del Golfo es vista como clave para reducir la violencia en varias zonas del país y consolidar un proceso de paz duradero. La mesa de diálogo mantiene abierta la vía para traducir los acuerdos en acciones concretas en los territorios, en un intento conjunto por reconstruir la confianza tras la crisis generada por el encuentro en Washington.