Este martes, los ministros de Defensa, Henry Sáenz, y de Gobernación, Marco Villeda, firmaron un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional en Guatemala, con el objetivo de fortalecer las acciones de seguridad en el país. Como parte de este acuerdo, ambas instituciones se comprometieron a impulsar la edificación de una cárcel de máxima seguridad, proyecto aprobado en 2023 por el presidente guatemalteco y cuyo presupuesto ya está asignado. La primera piedra del complejo se colocará el 1 de abril, tras la formalización del convenio.
El acuerdo establece el intercambio de información, cooperación en infraestructura, fortalecimiento de equipamiento y mejoras operativas. Además, contempla mecanismos de capacitación, prácticas profesionales y otras iniciativas para optimizar recursos y potenciar la capacidad de respuesta ante las amenazas a la seguridad nacional. También se contempla la posibilidad de realizar convenios similares con otros países, facilitando apoyo técnico y operativo.
La nueva prisión será construida por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército y contará con un financiamiento de 500 millones de quetzales. Su diseño, presentado al Ministerio de Gobernación, incluye sistemas de vigilancia avanzada y aislamiento riguroso para los internos, con un plazo de obra estimado en un año. El centro, con capacidad para 2,000 reclusos, busca reducir la comunicación externa y desmantelar las estructuras criminales, con criterios validados por expertos nacionales e internacionales, según explicó Sáenz ante el Congreso.
Las autoridades destacan que esta infraestructura responde a las necesidades del sistema penitenciario y prioriza el control absoluto, incluyendo medidas de aislamiento y régimen disciplinario diferenciado. El presidente Alejandro Arévalo añadió que esta cárcel se suma a la de Masagua, en Escuintla, también diseñada para internos de alta seguridad, mientras continúan los trabajos en otros centros del país para mejorar el control y reducir riesgos de fuga.
Durante la firma del acuerdo para una segunda cárcel de alto nivel, se confirmó que se continúan desarrollando proyectos adicionales orientados a fortalecer las condiciones estructurales y los protocolos internos, garantizando que los reclusos permanezcan sin contacto con el exterior y desarticulando las redes delictivas en Guatemala.