El proyecto de reforma laboral aprobado en el Senado, impulsado por el oficialismo, introdujo una reducción significativa en los plazos de licencias pagadas y una redefinición de los porcentajes salariales que percibirán los trabajadores ante enfermedades o accidentes no vinculados al trabajo. Sin embargo, el sector de La Libertad Avanza admitió que este aspecto pasó desapercibido hasta la jornada previa a la sesión, cuando el ministro Federico Sturzenegger ejemplificó la medida, explicando que si un empleado se lesionaba jugando fútbol, recibiría solo el 50% de su salario durante la incapacidad.
Dicha situación generó preocupación en diversos sectores, ya que ha incrementado la discusión pública sobre posibles repercusiones del cambio. Fuentes dentro del Gobierno expresaron que este ejemplo fue una 'de más' que complicó la agenda, ya que la intención no era generar polémica en ese momento, y expertos en comunicación evalúan estrategias para mitigar el impacto negativo en medios y redes sociales.
La reforma, que aún está pendiente de discusión en la Cámara de Diputados, busca evitar modificaciones que puedan retrasar su sanción definitiva. Para ello, el oficialismo trabaja en garantizar el respaldo necessary, especialmente con Javier Milei dispuesto a lograr una sanción antes de la apertura de sesiones ordinarias el 1 de marzo, mediante una extensión del período de sesiones extraordinarias.
Por otro lado, bloques como PRO y Provincias Unidas expresaron reservas. El PRO solicitó reincorporar un artículo sobre el pago mediante billetera virtual, mientras que Provincias Unidas anunció su oposición a aspectos relacionados con las licencias por enfermedad, argumentando que podrían afectar casos de salud graves no vinculados al trabajo y aumentar la judicialización.
El análisis técnico señala que las modificaciones establecen licencias de entre 3 y 6 meses, dependiendo si el trabajador tiene responsabilidades familiares, y reducen los porcentajes salariales durante la baja. Para permisos por actividades que impliquen riesgos voluntarios, el empleado recibirá el 50% de su remuneración por tres o seis meses, y en casos donde la imposibilidad de trabajar no fue voluntaria, la cobertura será del 75%, manteniendo los mismos plazos.
Las nuevas reglas también limitan la licencia no superior a seis meses, eliminando la extensión a 12 meses vigente anteriormente, y exigen la justificación mediante certificados médicos digitales. Además, establecen que la reincidencia en enfermedades crónicas no se considerará un episodio nuevo, salvo que hayan pasado más de dos años desde la recuperación anterior. La normativa también precisa que la suspensión por motivos económicos o disciplinarios no afectará el derecho a la remuneración parcial ante enfermedades o accidentes.
Estas modificaciones provienen de intensas negociaciones entre el Gobierno y los empleadores, y contemplan que, en caso de incumplimiento en los procedimientos, se puedan generar conflictos legales que incrementen la judicialización laboral. La implementación de estos cambios tendrá repercusiones en la dinámica laboral y sindical del país, en un contexto donde las negociaciones y la aprobación definitiva son clave para su entrada en vigor.