Guerrero, el estado más peligroso para sacerdotes en México debido a la violencia del crimen organizado

Por: Equipo de Redacción | 08/10/2025 07:00 | 2 min de lectura

Guerrero, el estado más peligroso para sacerdotes en México debido a la violencia del crimen organizado

Guerrero se ha consolidado como la zona más peligrosa de México para el ejercicio del sacerdocio, con 12 religiosos asesinados desde 2009, según datos del Centro Cátolico Multimedial (CCM). La víctimas incluyen nueve sacerdotes, dos seminaristas y un sacristán. El caso más reciente es el asesinato de Bertoldo Pantaleón Estrada el lunes pasado en el municipio de Eduardo Neri.

El padre Omar Sotelo, director del CCM, señala que el crimen organizado tiene control casi total en ciertas áreas de Guerrero, donde los sacerdotes enfrentan amenazas, extorsiones y asesinatos en condiciones extremas. "Guerrero refleja la situación que viven muchas regiones del país, territorios dominados por el crimen donde los sacerdotes trabajan en circunstancias muy peligrosas", afirmó Sotelo.

Durante la mesa de análisis titulada “Sotanas: Sangre y Silencio. Violencia hacia el personal de la Iglesia Católica en México”, realizada el 9 de abril por el CCM, se reveló que cada semana se registran 26 agresiones a templos y que los sacerdotes sufren extorsiones diarias.

Sotelo explicó que la violencia contra la iglesia no solo persiste, sino que se ha intensificado de forma más brutal y planificada. La muerte de un sacerdote afecta no solo a la víctima, sino también a toda la comunidad, ya que las parroquias cumplen funciones sociales que el Estado ha dejado de cubrir, como ofrecer atención en salud, educación y apoyo a migrantes, mujeres y niños. La pérdida de un sacerdote es una pérdida social significativa.

El fallecimiento del padre Bertoldo se suma a una larga lista de víctimas en Guerrero, que incluye al padre Habacuc Hernández Benítez, los seminaristas Eduardo Oregón y Silvestre González en Arcelia en 2009, al misionero ugandés John Ssenyondo hallado en una fosa común durante la búsqueda de los normalistas de Ayotzinapa, y al padre Gregorio López Gorostieta, ejecutado en 2014 tras denunciar públicamente la violencia en Tierra Caliente, informa el CCM.

El padre Omar Sotelo destacó que hay regiones enteras en México invadidas y controladas por el crimen organizado, donde sacerdotes trabajan en zonas de conflicto y enfrentan riesgos extremos, incluso de cárteles y guerras internas. A pesar del peligro, muchos sacerdotes en Guerrero ejercen su ministerio con valentía y profesionalismo, poniendo en riesgo su propia vida, pero sin abandonar su labor pastoral.

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