El presidente Gustavo Petro instruyó directamente al ministro de Justicia, Andrés Idárraga, acelerar la extradición de alias ‘Pipe Tuluá’ a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico internacional. La orden fue comunicada a través de redes sociales, en medio de una postura firme del gobierno contra el crimen organizado.
Petro expresó en su cuenta oficial que la orden se debe a que ‘Pipe Tuluá’, cuyo nombre real es Andrés Marín Silva, intenta evadir la justicia mediante sobornos y maniobras ilegales, justificando así la decisión de extraditarlo. Según informó, el gobierno mantiene la firmeza en la lucha contra las organizaciones criminales, reforzando que ‘la paz no es una mercancía, la paz es un derecho’.
Alias ‘Pipe Tuluá’ es requerido por una corte federal en Estados Unidos, en una causa penal registrada bajo el caso 4:24-CR-195, donde se le acusa de participar en una red dedicada al narcotráfico con destino al país norteamericano. Los cargos principales incluyen concierto para distribuir cocaína, conspiración para traficar la droga y fabricación y distribución de más de cinco kilogramos de cocaína con fines ilícitos.
El Ministerio de Justicia ya aprobó formalmente su extradición, rechazando cualquier recurso legal presentado por su defensa, por lo que la decisión quedó firme. El ministro Andrés Idárraga, en respuesta a la orden presidencial, aseguró que cumplirá con la instrucción sin demoras, reafirmando el compromiso del gobierno.
El mandatario y las autoridades judiciales destacan que, aunque los trámites legales están en marcha, alias ‘Pipe Tuluá’ ha manifestado interés en dialogar sobre posibles negociaciones de paz, mediante cartas enviadas en diciembre pasado a Petro y a la Dirección Nacional de Inteligencia, donde solicitaba suspender su extradición para liderar conversaciones desde Colombia.
Desde la captura de sus principales integrantes, la organización La Inmaculada, conocida también como La Oficina de Tuluá, ha mantenido una profunda presencia en el centro y norte del Valle del Cauca. A pesar de las detenciones, se estima que aún opera con alianzas con otras estructuras criminales dedicadas al narcotráfico y extorsión, especialmente en corredores estratégicos como Buenaventura y Tumaco.
Mientras tanto, se reportan más de 180 nuevas capturas en el último año relacionadas con esta estructura, en un esfuerzo constante del Estado por desarticular estas redes ilícitas que afectan a la región y al país en general.