¿Alguna vez imaginaste que una ambulancia del IMSS, diseñada para salvar vidas, termina sirviendo como camión de mudanza? Esa es la incógnita que ahora enciende alarmas en Cuautitlán Izcalli, Estado de México. Un video se volvió viral al mostrar cómo varias personas descargaban loseta desde una ambulancia del IMSS-Bienestar en la colonia Parques, mientras decenas de pacientes sufren por la pésima atención y recursos limitados.
Este incidente pone en evidencia un grave problema: la ambulancia no realiza ningún servicio médico y, en cambio, se usa para transporte privado, una práctica que, según vecinos, se ha vuelto común bajo la administración del director del IMSS, Zoé Robledo.
¿Pero qué hay detrás de este #escándalo? La denuncia no es aislada. Se suma a una larga lista de fallas, como unidades descompuestas, ambulancias fuera de servicio y uso indebido de vehículos oficiales. Datos de auditorías federales revelan que el 32 por ciento de las ambulancias del IMSS tiene fallas mecánicas. Esto se traduce en que miles de pacientes esperan traslados que nunca llegan. En estados como Veracruz y Guerrero, la escasez alcanza hasta el 40 por ciento, lo que obliga a muchas familias a pagar transportes particulares en emergencias.
Mientras tanto, el IMSS-Bienestar presume una expansión territorial que, en realidad, contrasta con la cruda realidad: falta de control, mantenimiento y supervisión en sus propias unidades. La gestión de Zoé Robledo ha sido marcada por caos administrativo, evidenciado ahora también en este video que muestra la falta de orden.
La situación en México es alarmante. En 2024, el IMSS atendió más de 5.1 millones de emergencias —un aumento del 12 por ciento respecto al año anterior—, pero el parque vehicular apenas creció un 5 por ciento. Además, muchos hospitales operan con menos del 50 por ciento del personal paramédico necesario, lo que agrava aún más los tiempos de respuesta y complica la atención de urgencias.
El uso de una ambulancia para transportar loseta no solo viola las reglas; revela un sistema sin control, sin liderazgo y sin respeto por la infraestructura destinada a salvar vidas. A pesar de la viralización del video, el IMSS-Bienestar no ha emitido una postura oficial. Los ciudadanos exigen una investigación inmediata, sanciones para los responsables y el estado real de todas las ambulancias en Izcalli y municipios cercanos.
Pero, ¿qué sucede en realidad? Bajo la administración de Zoé Robledo, los escándalos parecen acumularse sin que las consecuencias sean evidentes. La percepción de impunidad crece, alimentando una crisis que pone en riesgo la vida de muchos y revela la urgente necesidad de una verdadera transformación en el sistema de atención de emergencias.