¿Qué tan lejos estamos de frenar la violencia contra las mujeres en México? La pregunta resuena con fuerza en el municipio de Cuautitlán, Estado de México, donde los familiares y amigos de Cindy Carrera y su madre, Teresa de Jesús Carrera, enfrentaron un dolor indescriptible. El pasado 13 de enero, estas dos mujeres fueron víctimas de una violencia brutal en su propio hogar.
El drama no termina en la tragedia. Sus seres queridos, con el corazón roto, se congregaron para darles el último adiós, exigiendo que estas acciones no queden impunes. La comunidad entera clama por justicia, pues no es solo un caso aislado, sino parte de una alarmante ola de feminicidios en el país. ¿Qué más tiene que pasar para que las instancias de justicia actúen con la urgencia que esta realidad requiere?
Este dolor y esta indignación llaman a la reflexión: ¿cómo podemos, como sociedad, detener esta violencia que lacera familias enteras y destroza vidas? La historia de Cindy y Teresa debe ser un llamado de atención para que todos, desde las instituciones hasta cada uno de nosotros, actuemos con determinación. La lucha por justicia y seguridad para las mujeres en México continúa, y es responsabilidad de todos sumarse a ella.