El Estadio BBVA en Toluca ardió en una atmósfera hostil desde el primer silbatazo. Cuando los aficionados escucharon la alineación del Toluca y mencionaron a Hugo González, la reacción no fue de celebración, sino de abucheo generalizado. Durante los 80 minutos del partido, la tensión se mantuvo elevada, pero la historia reservaba una revancha inesperada para el arquero.