Al celebrarse este miércoles el Miércoles de Ceniza, la Iglesia Católica en Honduras hizo un llamado a la clase política y a la ciudadanía para que enfoquen sus esfuerzos en solucionar problemas estructurales como el desempleo y la violencia en todas sus formas. La ceremonia congregó a cientos de fieles en diversas parroquias del país, reflejando la vitalidad de la fe y su influencia en el debate social.
Durante su homilía, el arzobispo de Tegucigalpa, José Antonio Nacher, enfatizó que la resolución de estos problemas fundamentales requiere voluntad política, honestidad y compromiso. Además, reiteró el compromiso de la Iglesia de promover espacios de encuentro y diálogo para fomentar la reconciliación y la solidaridad, fundamentales para superar la crisis social.
Nacher destacó que la masiva participación en los templos evidencia la necesidad de una reflexión colectiva para redefinir prioridades. Según sus palabras, la mayor expectativa de la ciudadanía es que los políticos actúen juntos para solucionar los principales desafíos del país.
Asimismo, el arzobispo advirtió que el servicio público debe orientarse hacia el bienestar común, instando a dejar atrás tensiones y preocupaciones que afectan la convivencia social. En un mensaje dirigido a la ética y la transparencia, solicitó un esfuerzo conjunto para hacer frente a la falta de empleo, la escasez de oportunidades y la violencia, incluyendo la violencia intrafamiliar, que ya no pueden seguir posponiéndose.
La Cuaresma, período de 40 días de reflexión, penitencia y renovación espiritual para millones de hondureños, arrancó con la ceremonia del Miércoles de Ceniza. La conmemoración recuerda la fragilidad humana y la llamada a la conversión, simbolizada en la ceniza que se coloca en la frente de los creyentes.
Durante estos días, la Iglesia enfatiza valores como el ayuno y la caridad. La obligatoriedad del ayuno aplica para personas de 18 a 59 años, mientras que la abstinencia de carne roja se realiza cada viernes. Muchas familias aprovechan esta temporada para fortalecer sus lazos familiares, dedicar más tiempo a la oración y preparar platillos tradicionales relacionados con la temporada religiosa.
Nacher expresó que la cruz en la frente recuerda el camino de Jesús en el desierto y nos invita a reconocer nuestra vulnerabilidad y dignidad humanas. Para fortalecer la presencia de la Iglesia en todo el país, anunció que en 2026 se declarará el año de la ‘Santa Misión Nacional’, con el objetivo de acercar el mensaje de esperanza a comunidades afectadas por la crisis social y personal.
En paralelo, en el Cuartel General Francisco Morazán, las Fuerzas Armadas de Honduras celebraron una Misa Solemne para iniciar la temporada cuaresmal. La ceremonia, dirigida por el capellán del Estado Mayor Conjunto, padre Javier Martínez, transmitió un mensaje de fe y esperanza, exhortando a los militares a vivir estos días con compromiso cristiano, fortaleciendo los valores espirituales que guían su labor en servicio a la nación.