¿Alguna vez imaginaste que un secuestro y abuso puedan terminar con una sentencia de más de un siglo en prisión? La historia que te compartimos hoy es realmente estremecedora.
Todo ocurrió en la delegación San Cristóbal Huichochitlán, en Toluca, donde Rubén Castillo Colín, alias “El Barney”, fue condenado a 162 años y seis meses de cárcel por secuestrar y esclavizar a dos menores y una mujer adulta. Pero, ¿cómo sucedieron estos terribles hechos?
El 14 de septiembre de 2024, dos niñas fueron llevadas a un domicilio por Michelle 'N'. Desde ese momento, quedaron retenidas contra su voluntad y bajo amenazas directas, incluyendo el daño a sus familiares si intentaban escapar. Imagínate: sin libertad, vigiladas, sin poder salir, y con las imágenes de sus seres queridos siempre presentes para reforzar las amenazas.
Dentro del inmueble, las víctimas estaban obligadas a realizar tareas domésticas como barrer, trapear y cocinar. No podían salir solas y estaban vigiladas por otras personas en la casa. La situación se agravó cuando, a partir del 1 de octubre, los abusos sexuales comenzaron a ocurrir en múltiples ocasiones, tal como quedó comprobado en el proceso judicial.
La historia tomó un giro aún más siniestro cuando, el 15 de octubre de 2024, Castillo Colín acudió al domicilio de la madre de una de las víctimas. Ahí, exigió un millón de pesos por su liberación y, para intimidar aún más, se presentó como miembro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La situación parecía sin salida hasta que, afortunadamente, una de las víctimas logró escapar y solicitar ayuda a la Policía de Investigación.
Tras la denuncia, las autoridades acudieron rápidamente al domicilio, rescataron a las víctimas y detuvieron a Rubén Castillo Colín. Fue ingresado a un centro penitenciario y, tras el proceso legal, se le dictó una condena de 162 años y seis meses de prisión, además de pagar casi dos millones de pesos en multas y reparación del daño. Esta historia nos recuerda la importancia de seguir atentos y denunciar para proteger a los más vulnerables. ¿Qué opinas tú sobre este caso?