Una semana llena de tragedias sacude al Estado de México. La violencia vial y la imprudencia parecen estar cobrando vidas en diferentes municipios. ¿Qué está sucediendo realmente? Todo comenzó en Tultitlán, donde un fanático del club de fútbol América perdió la vida de manera inesperada.
Testigos presenciales relataron que el hombre, cuyo nombre no ha sido divulgado, era un apasionado seguidor del equipo. Sin embargo, su destino cambió radicalmente cuando un conductor invadió el carril confinado del Mexibús L2, en Tultitlán, y lo embistió brutalmente. Este incidente causó conmoción en la comunidad y se suma a otra trágica situación en Ecatepec.
En Ecatepec, la mañana del sábado fue testigo de una escena similar. Un joven de 24 años, identificado como Marco N., intentó cruzar la Avenida José López Portillo, a la altura del templo de la Santa Muerte, en dirección a La Bandera. Pero en ese momento, un automóvil, un Jetta con matrícula LTY-874-C, lo atropelló. La imprudencia y negligencia del conductor lo llevaron a perder la vida allí mismo.
¿Y qué pasó con el responsable? La policía que presenció el accidente actuó de inmediato. Lograron detener a Marco N., quien circulaba a bordo del vehículo y, tras ser arrestado, fue llevado a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM). La circulación en la zona se vio seriamente afectada en ambos sentidos, agravando aún más la tragedia.
Estas escenas nos enfrentan a preguntas inquietantes: ¿Qué lleva a conductores a actuar con tanta imprudencia en nuestras calles? ¿Cómo podemos evitar que estas tragedias se repitan? La seguridad vial y el respeto por la vida deben ser prioridades, pero, por ahora, la realidad nos deja un balance doloroso y un llamado a la reflexión.