La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal (UCIN) del Hospital Federico Lleras Acosta en Ibagué fue atravesada por un acto de violencia el pasado lunes, que involucró la irrupción armada de un hombre en la zona restringida, poniendo en riesgo a un bebé, al personal médico y a las fuerzas de seguridad. De acuerdo con la fuente oficial, el agresor, identificado como el padre del recién nacido, ingresó portando un cuchillo y amenazó de muerte a los pacientes y al equipo de salud, para luego sustraer al bebé de manera violenta.
El incidente ocurrió en un espacio con acceso controlado, destinado a brindar atención especializada a neonatos en condiciones críticas, y activó de inmediato protocolos de seguridad y respuesta rápida del personal hospitalario, que debió proteger a los demás neonatos y resguardar su integridad física ante la presencia de arma blanca. Varias personas lesionadas, tanto física como emocionalmente, fueron atendidas y estabilizadas en el centro.
Tras una rápida acción, las fuerzas policiales lograron la captura del presunto agresor en las cercanías del hospital, en pocas horas, en medio de un operativo de rescate que permitió recuperar al bebé, quien fue traslada nuevamente a la clínica para una evaluación médica exhaustiva. El menor se encuentra bajo observación especializada para descartar daños relacionados con el traslado o la situación de estrés.
El hombre, por su parte, quedó a disposición de las autoridades judiciales, que lo investigan por delitos de secuestro, violencia intrafamiliar, lesiones personales, agresión a la misión médica y tentativa de homicidio, entre otros. La Fiscalía General de la Nación inició las averiguaciones para determinar las responsabilidades y proceder conforme a la ley.
La directora del hospital, Martha Palacios Uribe, expresó su rechazo ante los hechos y destacó el impacto emocional y físico en el personal. "Se puso en riesgo la vida de nuestros funcionarios y del equipo médico que trabaja día a día por salvar vidas. La agresión ocurrida en la UCIN neonatal es un acto inaceptable y profundamente lamentable", afirmó.
La institución informó que ya ha iniciado acciones legales y coordina con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para garantizar la protección del menor y los derechos de los afectados. Además, se activaron programas de apoyo psicológico para el personal que enfrentó el episodio, asegurando atención integral y apoyo emocional.
Por último, el hospital anunció una revisión de sus protocolos de seguridad y de los controles de acceso a áreas sensibles, en conjunto con las autoridades, para prevenir futuros incidentes y fortalecer la protección en espacios destinados a pacientes vulnerables. Las autoridades reiteraron que cualquier amenaza o agresión contra personal de salud preocupa a la comunidad y será atendida con la máxima rigurosidad legal.