Desde el fin de la pandemia, en Perú se ha observado un aumento significativo en las problemáticas de salud mental en menores de edad, especialmente en el contexto de fobia social, ansiedad y estrés, según informó el Seguro Social de Salud (EsSalud). Los especialistas señalan que en los últimos tres años estos trastornos han registrado una tendencia creciente, afectando el desarrollo emocional, familiar y social de los jóvenes.
La institución atribuye esta situación a los cambios en las formas de socialización provocados por el confinamiento obligatorio, que ha dificultado la interacción presencial de niños y adolescentes. El uso excesivo de redes sociales, teléfonos celulares y tablets, sin supervisión adecuada, contribuye a profundizar conductas de aislamiento, inseguridad y baja autoestima en esta población.
El Dr. Carlos Vera Scamarone, psiquiatra del Hospital de Emergencias Grau de EsSalud, explica que la dificultad para socializar es una de las principales secuelas de la pandemia en menores, quienes pasaron largos periodos en aislamiento, trasladando gran parte de su interacción al entorno digital. Esto ha favorecido el desarrollo de la fobia social, un trastorno que se caracteriza por miedo a exponer ante otros, inseguridad constante, evitación de situaciones sociales y percepción negativa de sí mismos.
El especialista advierte que la identificación temprana de estas señales es fundamental para prevenir su agravamiento. Recomienda que los padres y cuidadores estén atentos a cambios en el comportamiento, como aislamiento, irritabilidad, alteraciones del sueño o dificultades para comunicarse. En casos iniciales, la atención psicológica es indicada para el diagnóstico y tratamiento, sin necesidad de medicación si la problemática es detectada a tiempo.
Cuando los síntomas incluyen conductas autodestructivas, pensamientos suicidas, impulsividad severa o adicciones, se recomienda consultar a un psiquiatra, quien evaluará si es necesario un tratamiento medicamentoso o terapias complementarias, como estimulación transcraneal.
EsSalud también subraya la importancia del entorno familiar en la detección y manejo de estos problemas. La institución exhorta a los padres a fomentar un diálogo abierto y a promover actividades físicas y rutinas estructuradas, además de asegurar una alimentación equilibrada. Estas acciones ayudan a fortalecer la autoestima y permiten que los niños y adolescentes expresen sus emociones, afrontando mejor los desafíos sociales.
Para consultar emergencias y orientación en salud mental y protección infantil en Perú, se recomienda acudir a las líneas de apoyo disponibles. La detección oportuna y el acompañamiento profesional son clave para mejorar el bienestar emocional de la población juvenil.