El Instituto Nacional Electoral (INE) anunció que el 28 de febrero de 2026 será la fecha límite para que los ciudadanos recojan las credenciales para votar gestionadas en 2024 y 2025. Aquellos que no acudan a recoger su documento antes de esta fecha perderán la oportunidad de recuperarlo, ya que las credenciales no reclamadas serán destruidas, según informaron a través de sus canales oficiales.
La credencial del INE es el principal medio de identificación en México, permitiendo a los ciudadanos ejercer su derecho al voto en los procesos electorales y acreditar su identidad ante instituciones públicas y privadas. El documento contiene datos personales, fotografía actual, dirección, firma, clave de elector, CURP y un código único de identificación. La emisión del documento está reservada a mexicanos mayores de 18 años, quienes deben presentar documentos que acrediten nacionalidad, identidad y domicilio.
El INE especificó que la recolección de la credencial debe realizarse en el mismo módulo donde se solicitó, presentando el comprobante entregado al momento del trámite. Para evitar desplazamientos innecesarios, recomienda consultar el estado del trámite en su página web antes de acudir a recogerla. Además, el organismo dispone de una aplicación móvil que permite verificar la autenticidad de la credencial, aunque aclaró que esta herramienta no reemplaza la versión física ni constituye una credencial digital válida.
Mantener vigente la credencial para votar es fundamental para conservar la inscripción en el Padrón Electoral y garantizar la participación en las elecciones, además de ser necesaria para otros trámites oficiales. La vigencia del documento es limitada, por lo que se recomienda renovarla periódicamente. En caso de extravío, cambio de domicilio o vencimiento, los ciudadanos deben realizar el trámite correspondiente.
El INE recordó que para consultar el estatus del trámite o recibir asesoría adicional, los interesados pueden comunicarse vía INETEL al 800 433 2000 o visitar su página oficial. La autoridad resaltó que la responsabilidad de recoger la credencial recae en cada ciudadano; de lo contrario, el documento será destruido, y será necesario comenzar nuevamente el proceso para obtener una nueva identificación.