La investigación sobre la muerte del soldado voluntario Rodrigo Andrés Gómez, quien se suicidó el 16 de diciembre en la Quinta de Olivos, reveló una serie de llamadas y mensajes vinculados a una banda de estafadores responsable del engaño que llevó al joven a quitarse la vida. La causa, dirigida por la jueza Sandra Arroyo Salgado y la División Homicidios de la Policía Federal Argentina (PFA), culminó con la detención de siete personas acusadas de estafar a Gómez utilizando un elaborado método en la plataforma de citas Evermatch. Según la investigación, la banda, liderada por Tomás Francavilla y Mauricio Duarte Areco —ambos condenados por robo y recluidos en la Unidad N°36 de Magdalena—, convenció al soldado de que mantenía una relación con una menor de edad y posteriormente lo extorsionó con amenazas y supuestas denuncias policiales, lo que desencadenó en el pago de aproximadamente 1.4 millones de pesos en poco más de una hora. La evidencia digital, extraída del teléfono de Gómez, incluyó llamadas y mensajes de WhatsApp que ocurrieron entre el 15 y el 16 de diciembre, además de 55 días de escuchas telefónicas en ocho líneas diferentes. En estos registros se identificó que el soldado realizó cuatro transferencias y envió comprobantes, en respuesta a las amenazas recibidas por parte de los estafadores. Entre los detenidos, destacan Karen Cufré, novia de Duarte Areco y presunta encargada de gestionar líneas telefónicas, así como otros cómplices en la zona oeste del conurbano. La causa indica que la banda operaba mediante un doble comando, con Francavilla y Duarte Areco controlando con apoyo de sus parejas, quienes se encargaban de logística y comunicaciones. Las llamadas y escuchas también revelaron que Francavilla, desde su celda en Magdalena, comunicaba con una mujer que no era su novia y afirmó haber obtenido casi un millón y medio de pesos de una víctima de Formosa. La autopsia confirmó que Gómez se quitó la vida con su fusil en su puesto en Quinta de Olivos, horas antes de que las autoridades lograran identificar y detener a los sospechosos, quienes, según la investigación, también habrían engañado a otras víctimas en diferentes casos similares.