Un equipo de científicos liderado por la Universidad de Stanford diseñó una vacuna nasal experimental que ha demostrado proteger a ratones frente a virus respiratorios, bacterias hospitalarias y alérgenos durante al menos tres meses, según publicó la revista Science. Aunque todavía en fase preclínica y con necesidad de validar en humanos, los hallazgos abren la posibilidad de una nueva estrategia en la prevención de infecciones y alergias.
La fórmula, denominada provisionalmente GLA-3M-052-LS+OVA, se administra como spray nasal y no depende de la identificación de antígenos específicos, en contraste con las vacunas tradicionales. Esto permite activar simultáneamente los mecanismos de inmunidad innata y adaptativa en los pulmones, creando un estado de vigilancia inmunológica que se mantiene durante al menos tres meses, según explica la investigación.
Este enfoque busca superar las limitaciones de las vacunas convencionales ante las frecuentes mutaciones de los patógenos, una problemática que ha impactado en la eficacia de las inmunizaciones tradicionales. El estudio fue liderado por el profesor Bali Pulendran, de Stanford, con apoyo de instituciones como la Universidad de Emory, la Universidad de Carolina del Norte, la Universidad Estatal de Utah y la Universidad de Arizona, además de contar con financiamiento de los Institutos Nacionales de Salud y fundaciones privadas.
Durante los ensayos, los ratones recibieron entre una y tres dosis por vía nasal, tras lo cual fueron expuestos a virus como SARS-CoV-2 y otros coronavirus, así como a bacterias hospitalarias como Staphylococcus aureus y Acinetobacter baumannii. Los animales vacunados mostraron hasta 700 veces menos carga viral y sobrevivieron a los desafíos infecciosos. Además, la inmunización confería resistencia en reacciones alérgicas, evitando síntomas típicos de asma y la acumulación de moco tras exposición a ácaros del polvo.
Los autores explican que la protección se basa en la activación coordinada de células inmunitarias como linfocitos T de memoria y macrófagos en los pulmones. La estrategia utiliza una combinación de citocinas y ligandos toll-like (receptores de reconocimiento inmunológico) que prolongan el estado de alerta del sistema inmunitario. La formulación liposomal también incorpora la proteína ovoalbúmina, generando respuestas inmunes sostenidas y estructuras linfoides ectópicas en los pulmones.
El interés internacional por estos resultados es alto, aunque académicos advierten que será necesario realizar ensayos clínicos en humanos para evaluar eficacia y seguridad. La profesora Daniela Ferreira, de la Universidad de Oxford, resaltó el potencial de la vacuna para transformar la prevención de infecciones respiratorias, destacando la rápida activación de linfocitos T y la reprogramación de macrófagos como elementos diferenciadores.
Por su parte, el vicerrector adjunto de la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, Jonathan Ball, señaló que el sistema inmunitario innato más amplio y persistentemente alerta podría ofrecer protección durante meses, pero advirtió sobre la necesidad de validar estos efectos en humanos y evaluar posibles efectos adversos. Brendan Wren, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, consideró prometedor este enfoque multidimensional, aunque reclamó estudios controlados y comparativos para avanzar hacia la aplicación clínica.
Los investigadores estiman que, si los ensayos de Fase I confirman la seguridad y eficacia en humanos, este spray nasal podría facilitar la vacunación estacional y reforzar la preparación ante futuras pandemias, con un plazo de desarrollo de entre cinco y siete años, con financiamiento adecuado. Además, el estudio señala que mecanismos similares podrían aplicarse para prevenir infecciones y reacciones alérgicas simultáneamente, aunque terapias basadas en ARN mensajero aún requieren validación independiente.
El avance representa una línea de investigación en expansión, que aunque se ha probado en modelos animales, necesita verificarse en humanos para determinar su posible aportación en salud pública y manejo de enfermedades respiratorias y alergias.