La Fiscalía General de Justicia del Estado de México inició una investigación por el presunto envenenamiento intencional de varios perros en la calle Potreros, en el municipio de Teotihuacán. Los vecinos denunciaron que algunos animales fueron encontrados en estado de intoxicación y agonizando debido a la posible colocación deliberada de alimentos contaminados, situación que ha generado alarma social y preocupación por la seguridad de niños y mascotas.
Los hechos, ocurridos en los últimos días, han sido difundidos en redes sociales, incrementando la indignación comunitaria. Expertos advierten que usar venenos en espacios abiertos no solo implica maltrato animal, sino también representa una grave amenaza para la salud pública, ya que niños y otros animales pueden entrar en contacto con estas sustancias tóxicas, algunas de las cuales pueden ser mortales.
Según el Código Penal del Estado de México, el maltrato y la crueldad contra los animales son considerados delitos pasibles de prisión y multas económicas, especialmente en casos donde se provoca la muerte de las mascotas. Organizaciones protectoras han señalado que el envenenamiento es una de las formas más severas de maltrato animal.
La Fiscalía ha reportado que anualmente se abren cientos de carpetas de investigación por maltrato animal, aunque activistas alertan sobre un subregistro considerable por falta de denuncias y temor a represalias.
Los residentes de Teotihuacán hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales, protección animal y cuerpos de seguridad pública para acelerar las investigaciones, reforzar los patrullajes en la zona y localizar a los responsables del envenenamiento. Además, pidieron a la comunidad extremar precauciones, como evitar que las mascotas consuman alimentos del suelo y reportar cualquier conducta sospechosa en su entorno.