Luna, una joven de 22 años originaria de Córdoba, quedó cuadripléjica tras recibir un disparo en un incidente ocurrido en la madrugada del 31 de enero en el barrio Yapeyú, cuando atendía su kiosco familiar. La víctima relató que, tras el ataque, sintió cómo sus piernas se dormían y, aunque intentó sostenerse con los brazos, ya no tuvo fuerzas. El disparo fue resultado de una situación violenta que comenzó como una discusión relacionada con un celular y derivó en un intercambio de amenazas y extorsiones, según informó su madre, Betiana Bustos. La joven fue trasladada de inmediato al hospital, donde los médicos confirmaron que la lesión en la médula espinal sería irreversible, impidiéndole volver a caminar. Luna expresó su tristeza por no poder jugar con su hija de un año y medio y exigió justicia contra los responsables del ataque, que fueron detenidos junto a otros dos adolescentes en lo que va de la investigación. La Fiscalía trabaja para que los menores sean condenados por la gravedad del hecho, que además generó un reconocimiento del contexto de violencia en la zona. La familia espera una pronta recuperación emocional y física, y la joven mantiene la esperanza de volver a ver a su hija y retomar su vida tras este trágico suceso.