La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) aprobó un portafolio de proyectos estratégicos para el período 2026-2035, que establecerá la ruta para invertir en infraestructura sanitaria en Costa Rica. La estrategia incluye criterios técnicos, económicos y de impacto en la atención, así como medidas para garantizar la sostenibilidad financiera y la continuidad de los servicios del seguro de salud hasta 2035.
Durante el período 2023-2025, la institución finalizó 60 proyectos que representaron una inversión total de ₡377,236 millones. Entre las obras destacadas se encuentran el hospital Víctor Manuel Sanabria en Puntarenas, con una inversión de ₡125,925 millones; el hospital William Allen Taylor en Turrialba, con ₡49,383 millones; y la segunda etapa de la Torre Este en el hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, con ₡49,062 millones. Estas tres obras suman una inversión de aproximadamente ₡224,4 mil millones, según información oficial.
La presidenta ejecutiva de la CCSS, Mónica Taylor Hernández, afirmó que la aprobación del portafolio representa la decisión estratégica más importante de la junta en el corto y mediano plazo, y que este documento servirá como guía para la toma de decisiones en inversiones durante la próxima década. Taylor Hernández destacó que el plan no solo contempla obras específicas, sino que también define las directrices para las inversiones de la institución.
La planificación se basa en una cartera de 294 proyectos de construcción y mejora de servicios de salud distribuidos en todo el país. De estos, 228 ya cuentan con financiamiento asegurado y se encuentran en desarrollo, mientras que 66 están en etapas iniciales de preinversión. Para asegurar la ejecución de estos proyectos maduros, la CCSS dispone de una reserva presupuestaria estimada en ₡1.805 mil millones, además de gastos de operación proyectados en ₡3.780 mil millones, sumando un total de ₡5,58 mil millones. A esto se añade una reserva adicional de ₡485 mil millones para futuras inversiones.
El análisis territorial revela que el Gran Área Metropolitana concentra el 28 % de los proyectos, seguida por las regiones Central Norte y Central Sur, priorizando la atención a las poblaciones más demandantes. La mayoría de los proyectos (55 %) corresponden al primer nivel de atención, incluyendo ebaís y áreas de salud en ciudades como Salitre, Nicoya, Ciudad Cortés, Gavilán, San Vito, Llano Bonito y El Roble, además de sedes en La Fortuna, La Unión, San Isidro de Heredia y Santa Cruz. Los proyectos de hospitales del segundo y tercer nivel representan el 45 % restante.
Entre los resultados alcanzados, se destaca que el 39 % de los proyectos vinculados a la atención primaria se concluyeron entre 2023 y 2025, reforzando el compromiso institucional con la atención cercana a las comunidades, con énfasis en promoción y prevención de la salud.
La planificación prioriza ocho proyectos que concentran el 80 % del presupuesto estimado, incluyendo la construcción del hospital de Cartago (₡362 millones), el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología (₡223 millones), el hospital de Limón (₡221 millones), la torre quirúrgica del hospital San Juan de Dios (₡174 millones), y el fortalecimiento de los hospitales de Guápiles (₡128 millones) y del Niño (₡69 millones), además de un proyecto de hematoncología en el hospital Calderón Guardia (₡68 millones) y otra intervención por ₡45 millones.
Mónica Taylor Hernández aseguró a la opinión pública que no existe paralización en las inversiones y defendió la capacidad de la institución para continuar con estos proyectos hasta 2035, desmintiendo versiones externas que señalaban lo contrario.