Un juez federal en Córdoba autorizó la prisión domiciliaria para Diego Hernán Dirisio, señalado como el principal traficante de armas en Sudamérica, y su pareja Julieta Nardi, exmodelo paraguaya, acusados de vender ilegalmente más de 25,000 armas de fuego a grupos criminales brasileños como el PCC y el Comando Vermelho. La medida, que incluye el uso de tobillera electrónica, se emitió mientras se resuelve el pedido de extradición a Brasil, país que solicitó su captura internacional.
Dirisio y Nardi fueron detenidos en febrero de 2024 en su domicilio en el barrio Cerro de las Rosas, Córdoba, tras una alerta roja y un pedido de captura internacional emitido en diciembre de 2023 por la Justicia de Bahía, Brasil. Ambos enfrentan cargos por tráfico internacional de armas, lavado de dinero y organización criminal.
La investigación del Ministerio de Seguridad de Argentina reveló un complejo esquema logístico para la importación y distribución ilegal de armas. La empresa dirigida por Dirisio, con Nardi como vicepresidenta, legalizaba la ingreso de armas en Paraguay, provenientes de Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia, y las desviaba mediante maniobras ilícitas hacia Brasil, donde abastecían al crimen organizado.
El método incluía transferencias internacionales de fondos desde Paraguay a un cambista en Kansas, Estados Unidos, quien los canalizaba hacia Europa para pagar por los lotes de armas, con la colaboración de una red de cambistas informales o 'doleiros' que operaban entre Paraguay y EE.UU. Para ocultar la verdadera cantidad y destino de las armas, la empresa simulaba ventas minoristas en Paraguay, realizando pequeñas transacciones con personas sin capacidad financiera real, como empleados o estudiantes.
También se detectó que la Dirección de Materiales Bélicos de Paraguay omitió controles en el proceso, permitiendo el ingreso y salida ilícita de armas. Antes de llegar a Brasil, las armas eran despachadas desde Ciudad del Este, donde se borraban los números de serie para dificultar su rastreo. Entre 2012 y 2023, Paraguay importó legalmente 25,000 armas que, posteriormente, terminaron en manos de grupos criminales en Brasil.
La captura final de Dirisio y Nardi ocurrió en Córdoba, tras labores de inteligencia y seguimientos encubiertos. Actualmente, la situación procesal de Dirisio está en etapa de análisis para su extradición, con la decisión en manos de la Corte Suprema de Justicia. Brasil solicitó oficialmente su extradición, la cual está en pausa, mientras se evalúan aspectos legales y derechos humanos.
El juez en Bahía, Fabio Moreira Ramiro, suspendió las diligencias hasta que se defina si prosigue o se rechaza la extradición. La defensa de Dirisio, representada por Angela Burgos, solicitó la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, advirtiendo irregularidades en el proceso en Brasil y asegurando que no hay pruebas sólidas en su contra.
Recientemente, Dirisio y Nardi recuperaron su libertad tras pagar una caución de 10 millones de pesos, con la garantía personal de Burgos, quien asumió la responsabilidad en caso de incumplimiento. El miércoles, un magistrado de Córdoba, Miguel Hugo Vaca Narvaja, ordenó su prisión domiciliaria, ante alegaciones de una supuesta persecución por parte de militares paraguayos y brasileños, además de denuncias de acusaciones infundadas por parte del empresario.
Dirisio afirmó que la acusación en su contra responde a una persecución impulsada por militares paraguayos y brasileños y negó las imputaciones, relacionando su situación con irregularidades en acuerdos entre las fuerzas armadas de Paraguay y Brasil. La causa continúa abierta en medio de estas controversias legales y diplomáticas.