La Justicia de Santa Fe ha dictaminado la quiebra de Bioceres S.A., empresa de biotecnología agropecuaria con sede en Rosario, fundada en 2001 y considerada pionera en el sector. La decisión, tomada por el juez Fernando Mecoli del juzgado civil y comercial de Rosario, implica que la compañía perderá de manera inmediata el control sobre sus bienes, los cuales pasarán a ser administrados dentro del proceso concursal, y ordena una exhaustiva investigación de sus movimientos financieros.
Bioceres enfrenta una grave situación financiera, con un pasivo que supera ampliamente sus activos y un patrimonio neto negativo en aproximadamente USD 110 millones. La compañía ya no cuenta con capacidad para afrontar sus deudas, tras presentar una convocatoria de acreedores en enero de 2026 por una deuda superior a USD 39 millones, información que fue compartida con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). Sin embargo, el incumplimiento en pagos se produjo meses antes, en julio de 2025, cuando la firma no pudo cumplir con pagarés bursátiles por más de USD 5 millones ante el deterioro en sus flujos de efectivo.
El problema se agudizó en medio del desplome bursátil de su filial Bioceres Crop Solutions, cotizada en Nasdaq con el símbolo BIOX. Sus acciones, que en febrero de 2025 alcanzaron USD 6.55, cayeron a aproximadamente USD 0.84 en marzo de 2026, una caída cercana al 90 % que las convirtió en penny stock y aumentó el riesgo de ser eliminadas del mercado estadounidense.
Hasta mediados de 2025, Bioceres S.A. controlaba la filial Bioceres Crop Solutions, pero en ese momento inició una reestructuración societaria que modificó radicalmente su estructura. La empresa quedó bajo la órbita de Moolec y se convirtió en una sociedad residual, separada del núcleo operativo principal, con su propia deuda y sin participación significativa en la compañía que cotiza en Estados Unidos. Desde entonces, ambas entidades han operado de forma independiente, aunque el vínculo financiero y el origen común siguen influyendo en el escenario actual.
La situación de Bioceres refleja una crisis profunda fruto de conflictos internos entre accionistas, en medio de un entorno financiero deteriorado y cambios estructurales recientes. La empresa continúa en desarrollo, con nuevas informaciones que se esperan en los próximos días. Fuente: Infobae.