El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este domingo que solicitará al Parlamento poderes legislativos para limitar el uso de redes sociales por parte de menores de edad en Reino Unido, incluyendo una edad mínima que podría implementarse en meses. La medida busca proteger a los niños de contenidos nocivos y forma parte de una tendencia global de regulación digital para adolescentes. Starmer explicó que las restricciones no solo se limitarán a establecer una edad, sino que también prohibirán funciones peligrosas en aplicaciones, como la reproducción automática de contenido, y estudiarán limitar el uso de redes privadas virtuales (VPN) para evitar que los menores eludan los controles. Según palabras del mandatario, la iniciativa se inspira en su experiencia personal como padre de dos adolescentes y busca mantener a los menores seguros en un entorno digital en constante evolución. La propuesta surge después de semanas de debates parlamentarios, en los cuales la Cámara de los Lores aprobó en enero una enmienda al Proyecto de Ley de Bienestar Infantil y Escuelas, impulsada por la oposición conservadora, que exige sistemas de verificación de edad más efectivos en plataformas digitales. Aunque el gobierno laborista inicialmente se opuso, la presión política y social llevó a reconsiderar esa postura. Reino Unido ya cuenta con la Ley de Seguridad en Internet, aprobada en 2023, que obliga a las plataformas a implementar medidas eficaces de verificación en contenidos de riesgo infantil, pero la nueva iniciativa va más allá con una prohibición casi total del acceso para menores. La tendencia internacional en regulación digital se intensifica con acciones en países como Australia, que desde diciembre de 2024 prohíbe legalmente el uso de redes sociales para menores de 16 años, imponiendo multas millonarias a plataformas como Facebook, TikTok y YouTube si incumplen. España también anunció en febrero planes similares, y Francia aprobó en enero una ley para prohibir el acceso a menores de 15 años, además de vetar el uso de teléfonos móviles en instituciones educativas. Otros países, como Dinamarca y Grecia, estudian medidas similares. A nivel europeo, en noviembre de 2024, el Parlamento Europeo recomendó establecer 16 años como edad mínima, aunque la regulación varía entre los Estados miembros. La ola de restricciones ha generado críticas por parte de empresas tecnológicas y defensores de derechos digitales, quienes expresan preocupaciones sobre la viabilidad técnica, la protección de la privacidad y la posible exclusión social de los jóvenes. Líderes políticos, como el exministro conservador John Nash, han respaldado públicamente las restricciones, calificando el uso infantil de redes sociales como una "catástrofe social". Starmer ha iniciado una consulta pública de tres meses para definir los detalles técnicos y de implementación, incluidos los sistemas de verificación de edad y posibles medidas como toques de queda digitales. Será un reto técnico garantizar el equilibrio entre protección infantil, privacidad y capacidad de los adolescentes para evadir controles mediante herramientas tecnológicas.