Kodak, de ser la empresa de fotografía más poderosa del mundo a la bancarrota en 2012

Por: Equipo de Redacción | 14/05/2025 16:29 | 2 min de lectura

Kodak, de ser la empresa de fotografía más poderosa del mundo a la bancarrota en 2012

Kodak, pionera en la historia de la fotografía, fue en su tiempo la compañía más poderosa del sector, pero su dominio se extinguió en 2012 tras declararse en bancarrota. Aunque la tecnología avanzó significativamente desde finales del siglo XX y principios del actual, algunas empresas, como Kodak, mostraron resistencia a estos cambios, lo que finalmente las perjudicó.

Fundada en 1880 por George Eastman con una inversión inicial de 125 dólares, Kodak rápidamente se consolidó como líder del mercado, introduciendo innovaciones como la cámara manual y los rollos de película, que revolucionaron la fotografía. La firma alcanzó su mayor prestigio cuando, en 1969, Neil Armstrong utilizó una de sus cámaras para captar imágenes durante su viaje a la Luna, consolidando su figura como un ícono del avance tecnológico.

Sin embargo, a partir de 1975, la compañía comenzó aosterar su declive. En ese año lanzó la primera cámara digital, que permitía tomar fotografías sin película, una innovación que podría haber impulsado su crecimiento. Pero los directivos descartaron esta tecnología, asegurando que nadie querría fotos que no puedan ser impresas, lo que marcó el comienzo del fin para su dominio en la industria.

Durante los años siguientes, Kodak se aferró a su modelo tradicional, centrado en la producción de películas, mientras que sus competidores, principalmente asiáticos, comenzaron a fabricar cámaras digitales. La resistencia a adaptarse a la era digital provocó que la compañía se rezagara en el mercado, a pesar de los esfuerzos por mejorar sus productos tradicionales.

El auge de la fotografía digital despegó en los años 2000, relegando a Kodak. Aunque la empresa intentó modernizarse, ya era demasiado tarde. La aceptación del público hacia las cámaras digitales desplazó el negocio clásico, y en 2012, instauró un proceso de quiebra que implicó despedir a más de 74 mil empleados, cerrar 13 plantas y laboratorios, y solicitar un crédito de 950 millones de dólares a Citigroup para mantener sus operaciones.

Antes del anuncio oficial, los inversores comenzaron a inquietarse cuando Kodak retiró 160 millones de dólares de una línea de crédito, generando dudas sobre su liquidez y presencia en el mercado.

Sobre el autor
Equipo de Redacción

Periodista especializado en noticias de actualidad.

Comparte esta noticia