La propuesta de reducir la edad de punibilidad en Argentina refleja una tendencia global en la que, ante la falta de integración, educación y políticas sociales efectivas, las sociedades optan por reforzar el castigo en lugar de resolver los conflictos sociales. La historia muestra que esta medida no solo falla en prevenir delitos, sino que además perpetúa ciclos de reincidencia y exclusión social.
Este enfoque de endurecimiento penal no es un fenómeno exclusivo del contexto argentino. Inspirado en las reflexiones del filósofo Michel Foucault, quien en su ensayo 'Usted es peligroso' advierte sobre los riesgos de una justicia que se limita a castigar sin cuestionarse. En su análisis, Foucault señala que las prisiones no corrigen ni reintegran, sino que refuerzan trayectorias delictivas y consolidan identidades de marginación.
En Argentina, la idea de adelantar la punibilidad a los 14 años se presenta como una solución rápida y sencilla a la inseguridad, pero en realidad responde a la ilusión de que el encarcelamiento eventual puede ordenar problemáticas sociales profundas, como la deserción escolar, el abandono familiar o la falta de políticas públicas oportunas. La historia demuestra que endurecer las penas no genera mayor seguridad; al contrario, genera mayor vulnerabilidad y daño social.
Según Foucault, quienes promueven esta estrategia confían excesivamente en penas duras mientras ignoran las causas reales del comportamiento problemático. Al hacerlo, confunden decisión con crueldad y simplifican problemas complejos como si fueran soluciones inmediatas. La verdadera valentía, entonces, radica en reconocer que los adolescentes no son enemigos, sino víctimas de un contexto social y estatal que exige una mirada profunda y políticas integradoras.
El filósofo también advertía que una justicia que no se autocrítica y que confunde castigo con justicia está lejos de resolver, y en realidad, termina perjudicando a más personas de las que pretende sancionar. La tendencia a justificar cualquier castigo en nombre de la seguridad revela una pérdida de los principios democráticos y un uso desproporcionado del poder.
La discusión en Argentina no debe centrarse únicamente en si se debe castigar más temprano, sino en qué tipo de sociedad queremos construir. Una que se tranquiliza con el encierro fácil o una que enfrenta con valentía las causas sociales que llevan a la delincuencia. La verdadera cuestión no es si los adolescentes son peligrosos, sino si estamos dispuestos a asumir la responsabilidad colectiva y promover soluciones humanas y efectivas.
Basándose en las reflexiones de Foucault, la propuesta de reducir la edad de punibilidad revela una lógica que prioriza el castigo por sobre la justicia social y educativa. La historia y la filosofía advierten que el encierro no es la respuesta. La verdadera valentía está en profundizar en las causas de fondo y en sostener una mirada de dignidad y posibilidad para todos los niños y jóvenes.
Fuente: [Infobae](https://www.infobae.com/opinion/2026/02/12/usted-es-peligroso-cuando-el-castigo-se-disfraza-de-solucion/)