La inflación en España inició 2026 con una tasa de variación del 2.3% en enero, según datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra representa una disminución de seis décimas en comparación con el 2.9% registrado en diciembre, alineándose con la previsión del organismo dependiente del Ministerio de Economía. La caída se atribuye principalmente a la reducción en los precios del grupo de vivienda, que registró una variación interanual del 2.7%, tres puntos porcentuales menos que en diciembre, debido a una menor subida en los costos de electricidad en comparación con el mismo periodo de 2025. Asimismo, los precios de combustibles y lubricantes para vehículos se redujeron considerablemente, contrarrestando los aumentos observados hace un año, lo que llevó a que el grupo de transporte pasara a terreno negativo con una tasa del -0.1%. La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y energía por su alta volatilidad, se mantuvo estable en el 2.6%. Además, la diferencia en los precios de la cesta de consumo respecto a diciembre registró una caída de cuatro décimas. Por otra parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), utilizado para comparaciones internacionales, se situó en el 2.4%, también seis décimas por debajo del mes anterior, indicando una tendencia de desaceleración en el ritmo inflacionario.