La rana ecuatoriana Epipedobates anthonyi, conocida como rana dardo de Anthony, está en el centro de la atención internacional debido a su vínculo con la muerte del opositor ruso Alexéi Navalny, ocurrida en 2024. Esta especie, originaria de los bosques secos tropicales y áreas de transición en las provincias ecuatorianas de El Oro, Loja y Azuay, alberga en su piel un alcaloide extremadamente potente llamado epibatidina, una neurotoxina que ha sido objeto de estudio desde la década de 1990.
La Epipedobates anthonyi mide entre tres y cuatro centímetros y presenta una coloración que combina verdes, marrones y rojizos, utilizada como advertencia visual frente a depredadores. La toxicidad del anfibio resulta de su dieta, compuesta por hormigas, ácaros y otros artrópodos que contienen precursores de alcaloides; en cautiverio, alterando su alimentación, los ejemplares pierden su toxicidad, confirmando la naturaleza dietaria del compuesto.
La epibatidina fue aislada científicamente en 1974 y actúa como un potenteagonista de los receptores nicotínicos de acetilcolina en el sistema nervioso. Aunque posee beneficios analgésicos con potencial terapéutico, su estrecho margen de seguridad impidió su uso medicinal y se mantiene en el ámbito experimental. Gracias a avances en química orgánica, hoy en día puede sintetizarse completamente en laboratorio, sin necesidad de extraerla de la rana, lo que reduce la controversia sobre su tráfico biológico.
En febrero de 2026, investigaciones forenses de países europeos - incluyendo Reino Unido, Francia y Alemania - divulgaron que en muestras biológicas de Navalny habrían detectado epibatidina. Si se confirma en tribunales, esto explicaría una parálisis progresiva y fallo respiratorio, causando su muerte. Rusia rechazó estas conclusiones, mientras que otros países las consideran indicio de posible asesinato con neurotóxico no convencional.
Aunque la epibatidina no es un agente químico de guerra clásico, su uso con fines letales plantea dudas sobre su posible violación a la Convención sobre Armas Químicas, que prohíbe el uso de sustancias tóxicas para cometer delitos. Expertos en control de armas advierten que, aunque la molécula es conocida y sintética, su manipulación requiere capacidades técnicas avanzadas debido a su alta toxicidad.
Mientras continúa el debate sobre quién tiene responsabilidad en la muerte de Navalny, la evidencia científica confirma que la epibatidina existe, es sumamente potente y puede sintetizarse en laboratorios especializados. La verdadera incógnita radica en el uso concreto que se le dio y las responsabilidades en un caso que enfrenta a Rusia con gobiernos occidentales.
En Ecuador, la especie sigue siendo valorada como parte del patrimonio biológico y un ejemplo de la riqueza química de los ecosistemas tropicales. Sin embargo, hoy vuelve a protagonizar el interés internacional no por su ecología, sino por el poder mortal de la molécula que, nacida en la piel de una rana andina, se ha convertido en un punto focal de controversia global.