¿Quién pensó que un nerviosísimo Gran Premio de Abu Dabi terminaría con una revolución en el Campeonato de Fórmula 1? La respuesta llegó cuando Lando Norris, con toda la presión en sus hombros, logró lo impensable: subir al podio y conquistar su primer título mundial.
Desde el arranque, Norris salió en segundo lugar, justo en medio de una batalla épica entre Max Verstappen, de Red Bull, y Oscar Piastri, de McLaren. Estaba claro que, con solo llegar entre los tres primeros, el británico se coronaría campeón mundial del 2025, transformándose en el trigésimo quinto campeón en la historia del automovilismo.
Pero la carrera no fue sencilla. Piastri hizo una jugada audaz y lo relegó al tercer puesto en la primera vuelta. Poco después, Charles Leclerc, en Ferrari, se sumó a la presión, atravesando un periodo complicado en el tráfico tras su primera parada en pits. Además, se vivió un intenso duelo rueda a rueda entre Norris y Yuki Tsunoda, de Red Bull, que mantuvo a todos al borde del asiento.
Y justo cuando parecía que la situación se complicaba, Norris enfrentó cada reto con valentía. Cruzó la línea de meta en tercer lugar, asegurando el título sobre Verstappen y Piastri, quienes, por su parte, entregaron carreras impecables, conquistando la victoria y la segunda posición, respectivamente.
¿La sorpresa? Un piloto que, por primera vez en su carrera, se lleva la corona mundial de la Fórmula 1. La emoción se desbordó en Abu Dabi, y Norris escribió su nombre en la historia. ¿Qué sigue para el campeón? Solo el tiempo lo dirá, pero por ahora, el podio ha sido suyo.