La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, presentó su renuncia definitiva a su cargo en el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan), como parte del proceso de transición electoral, programada para tomar efecto el 16 de febrero de 2026. La decisión fue comunicada mediante una carta oficial, en la que Fernández explicó que previamente utilizó días de vacaciones acumuladas y que su intención siempre fue cumplir con los procedimientos administrativos. La exfuncionaria detalló que los días vacacionales fueron disfrutados los días 2 y 3 de febrero, tras haberlos solicitado en cumplimiento de la normativa del servicio civil.
Antes de su campaña presidencial, Fernández congeló su plaza en Mideplan para dedicar tiempo a la contienda electoral, solicitando permisos sin goce salarial, incluido uno que gestionó el 1 de febrero de 2025, por asuntos personales, que abarcaba hasta el 31 de julio de 2025. Durante su carrera en el sector público, Fernández ocupó cargos clave en el Ejecutivo, como ministra de Planificación y posteriormente ministra de la Presidencia en Casa Presidencial, siendo una figura influyente en el gabinete.
El 4 de febrero, el Poder Ejecutivo confirmó que Fernández retomaría sus funciones en el Ministerio de la Presidencia en medio del proceso electoral, pero tras su elección, surgieron interrogantes legales sobre la compatibilidad de mantener una plaza en propiedad dentro del régimen de servicio civil mientras ejercía la presidencia. La Constitución Política de Costa Rica establece que el cargo presidencial se obtiene por elección popular y no forma parte del régimen de servicio civil, por lo que no puede mantener simultáneamente ambos cargos.
Durante la campaña, la legislación permitía a los funcionarias solicitar permisos sin goce salarial o utilizar vacaciones, siempre y cuando se respetaran las normativas internas. Fernández afirmó que su decisión de renunciar responde a su responsabilidad institucional y a cumplir con los trámites administrativos necesarios, asegurando que con su renuncia efectiva en febrero de 2026, quedará desligada del régimen de servicio civil y podrá ejercer la Presidencia sin restricciones administrativas.
Este movimiento marca el fin de su etapa administrativa en Mideplan y el inicio de su mandato presidencial, en un contexto donde la institucionalidad y el cumplimiento legal son fundamentales para la estabilidad democrática en Costa Rica, reafirmando el compromiso del país con el respeto a los procedimientos legales en la transición de poder.