España se distingue por sus coloridos y tradicionales desfiles de carnaval, que transforman sus calles en escenarios llenos de música, disfraces y celebración desde hace siglos. Comunidades autónomas y pequeños municipios ofrecen festivales únicos que combinan historia, cultura y creatividad, atrayendo a turistas nacionales e internacionales.
Entre los pueblos más destacados por su originalidad y tradición se encuentran La Bañeza, Avilés, Villanueva de la Vera, Solsona y Luarca, cada uno con características distintas que los posicionan como destinos imperdibles en la temporada de carnaval.
En La Bañeza, municipio declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, el carnaval va más allá de la fiesta: representa una tradición familiar y generacional. Sus celebraciones comienzan con el Viernes Tranquilo, dedicado a homenajear a carnavaleros locales, y continúan con eventos como el Sábado de Chispas, con música en vivo, disfraces artesanales y comparsas. El Carnaval culmina con el desfile del martes, que reúne más de cuarenta grupos con carrozas y colores vibrantes, y finaliza con el entierro de la sardina, simbólico cierre que anuncia la Cuaresma.
En el norte de España, Avilés se destaca por su Carnaval Antroxu, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional. Una de sus actividades más famosas es el Descenso Internacional y Fluvial de la Calle Galiana, donde participantes descienden por una cuesta cubierta de espuma, en embarcaciones improvisadas, rodeados de música y alegría.
Por su parte, Villanueva de la Vera en Cáceres celebra el Carnaval del Peropalo, una festividad que gira en torno a un muñeco de paja y madera que simboliza un personaje histórico o legendario. El evento principal es la Judiá, un ritual en el que los vecinos levantan y bajan al muñeco, conocido como el 'pelele', culminando en un juicio popular el martes de carnaval.
En la región de Solsonès, en Cataluña, la celebración del Carnaval se distingue por su tono satírico y participativo, donde los disfraces no solo participan en desfiles, sino que también protagonizan tradiciones como la colocada del burro en la Torre de les Hores, una tradición que parodia leyendas locales y promueve la interacción de los asistentes con figuras articuladas y gigantes locos.
Finalmente, Luarca, en Galicia, mantiene viva una de las festividades más ancestrales de la región, centrada en el personaje del Peliqueiro, un enmascarado rodeado de cencerros que marca el ritmo de las celebraciones. Otros eventos destacados incluyen la Farrapada, una batalla de trapos mojados en barro, y la bajada de la cabeza de vaca, una tradición que aporta un carácter irrepetible a la festividad.
Cada uno de estos pueblos ofrece experiencias únicas que enriquecen el panorama del carnaval en España, consolidando su lugar como destinos imprescindibles para quienes buscan celebrar la tradición, el folklore y la creatividad en estas festividades.