Con la llegada de San Valentín, muchas parejas buscan escapar de la rutina y vivir momentos inolvidables en destinos donde la belleza, la historia y la tranquilidad se fusionan para crear escenarios ideales para el amor. España ofrece una variedad de pueblos con encanto que combinan tradiciones, paisajes y ambientes románticos, perfectos para celebrar el Día del Amor con una experiencia única.
Uno de los destinos más emblemáticos es Teruel, conocido por su romanticismo en febrero durante las celebraciones de Las Bodas de Isabel de Segura, que revive la historia trágica de los Amantes y convierte su casco antiguo en un escenario medieval lleno de mercados, trajes de época y ambiente cultural. En 2024, esta festividad fue reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional. La visita al Mausoleo de los Amantes, junto a la iglesia de San Pedro, permite a los visitantes sumergirse en la leyenda y sentir su emotividad.
Otra opción clásica y elegante es Salamanca, con su impresionante Plaza Mayor y el Puente Romano, ideales para pasear abrazados y disfrutar de la arquitectura y el ambiente universitario. Terminar la jornada en una terraza con vistas al conjunto monumental propicia momentos íntimos y románticos.
En la provincia de Girona, Besalú destaca por su arquitectura medieval, con puentes de piedra y murallas que transportan a otra época. Sus callejuelas estrechas y los baños judíos de purificación enriquecen la experiencia, complementada con alojamientos boutique como Els Jardins De La Martana.
Para quienes prefieren un escape en Mallorca, Banyalbufar ofrece vistas espectaculares y calas escondidas, rodeado por la sierra de la Tramuntana. La Torre de Ses Ánimes al atardecer y la producción local de vino malvasía completan una escapada romántica y tranquila.
En la Costa del Sol, Mijas cautiva con sus casas blancas, calles floridas, restos de murallas y miradores que ofrecen panorámicas para compartir en pareja. Un paseo en burritos-taxi o una cena con vistas al mar hacen de cualquier cita un momento memorable.
Laguardia, en la Rioja Alavesa, es perfecta para los amantes del vino. Sus bodegas históricas, calles medievales y actividades enológicas brindan una experiencia sensorial que combina cultura, arte y gastronomía en la celebración del amor.
Pedraza, en Segovia, invita a cruzar su Puerta de la Villa y perderse en un pueblo medieval bien conservado. Sus calles empedradas, arquitectura tradicional y la atmósfera de paz hacen de esta localidad un refugio romántico, especialmente durante la Noche de las Velas en julio. Para San Valentín, la Hospedería de Santo Domingo promete una estancia auténtica y especial.
Finalmente, Aranjuez, a orillas del río Tajo, seduce con sus palacios, jardines barrocos y paseos románticos. Sus fuentes, esculturas y la posibilidad de navegar en barco ofrecen un escenario perfecto para una velada especial junto al agua.
Cada uno de estos pueblos españoles ofrece un escenario diferente, pero todos comparten la capacidad de transformar una escapada de San Valentín en un recuerdo imborrable lleno de historia, encanto y amor.