Las lluvias intensas que azotan España en las últimas semanas han causado daños en diferentes regiones del país, incluyendo el patrimonio histórico. En Lugo, una parte del muro interior de la Muralla, ubicada en la rúa do Moucho cerca de la Catedral, se desplomó durante la noche del sábado, sin dejar heridos. El tramo afectado corresponde a una estructura restaurada en el siglo XIX, diferente a la original romana, y ha sido acordonado por las autoridades para prevenir riesgos adicionales. El alcalde de Lugo destacó que la Muralla es un símbolo importante del patrimonio local y atribuyó el incidente a las persistentes precipitaciones, señalando que los técnicos y el sentido común respaldan esa evaluación. El Ayuntamiento, en coordinación con la Policía Local, la arquitecta y el arqueólogo municipal, tomó medidas inmediatas para resguardar la zona y garantizar la seguridad de residentes y visitantes. Además, el alcalde solicitó a la Xunta de Galicia una intervención rápida y se ofreció a facilitar los trámites necesarios para permisos y licencias. El arquitecto municipal, Enrique González, explicó que el tramo colapsado no es parte de la muralla original romana, sino una reforma del siglo XIX, cuya estabilidad se ha visto comprometida por la gran cantidad de agua acumulada en estos días. González aseguró que el incidente es excepcional y puntual, y recordó que la Muralla cuenta con un plan permanente de conservación y monitoreo casi diario para detectar zonas vulnerables. España continúa enfrentando un período de fuertes tormentas, con lluvias persistentes, vientos y temperaturas bajas en varias regiones, agravado por frentes atlánticos que han provocado inundaciones, cortes de caminos, daños diversos y evacuaciones, especialmente en Andalucía. La saturación del suelo y las precipitaciones elevan el riesgo de nuevos eventos adversos, manteniendo a las autoridades en alerta máxima.