En 1994, los futbolistas del Manchester United lograron un hito único al convertirse en la primera institución deportiva en alcanzar la cima de las listas musicales en el Reino Unido con un sencillo propio titulado 'Come On You Reds'. Este fenómeno, protagonizado por la plantilla de la temporada 1993/94, fusionó la pasión futbolística con la cultura musical, consolidando un récord que aún perdura en la historia del deporte y la música británica.
La idea surgió justo antes de la final de la FA Cup de ese año, cuando el club decidió revivir una tradicional celebración británica: lanzar canciones en eventos destacados. En esta ocasión, Manchester United colaboró con la banda de rock Status Quo, famosos por su éxito de 1988 'Burning Bridges', para crear un himno dedicado a sus ídolos en Old Trafford. El resultado fue un tema vibrante y pegajoso, en el que participaron activamente los propios futbolistas en la grabación.
Entre las voces principales, destacó Lee Sharpe, exjugador del club, quien rememoró en entrevista con FourFourTwo: 'Recuerdo a los jugadores nombrados en la canción, y la participación de Status Quo fue legendaria'. Sharpe también compartió detalles de la grabación, que se convirtió en una experiencia llena de camaradería y diversión, además de incluir momentos de nerviosismo y celebraciones posteriores con cervezas en el estudio.
El impacto fue inmediato: 'Come On You Reds' se convirtió en un éxito comercial y logró la sorprendente hazaña de posicionarse en el número uno en las listas musicales del Reino Unido, superando a grandes artistas como Led Zeppelin, Dolly Parton, Amy Winehouse y Bruce Springsteen. Sharpe destacó con humor su rol en este logro, señalando: 'No soy el mejor cantante, pero formar parte de esto fue extraordinario'.
El sencillo no solo fortaleció la imagen innovadora de Manchester United, sino que también dejó una huella en la cultura popular británica de los años noventa. El video musical, que muestra a los jugadores acompañando a Status Quo y coreando el estribillo, se convirtió en un clásico entre hinchas y seguidores del deporte y la música.
Este éxito único refleja cómo la combinación de deporte y música puede crear momentos memorables y trascendentales, dejando una marca indeleble en la historia del fútbol y la cultura popular en el Reino Unido.